Investigadores de EE.UU. han demostrado que se pueden olvidar recuerdos a propósito. En un experimento, mostraban imágenes de playas o montañas al tiempo que pedían a los participantes que recordaran u olvidaran una serie de palabras aleatorias. Al borrar las palabras, el cerebro borraba también el contexto asociado con las imágenes coetáneas.
El contexto juega un papel muy importante en nuestros recuerdos, buenos y malos. La canción de Bruce Springsteen Born to run en la radio del coche, por ejemplo, puede recordarle a su primer amor -o su primera multa por exceso de velocidad-.

