Un estudio publicado en Nature Neuroscience demuestra que el cerebro de ciertas personas se sincroniza con el ritmo de la voz que escuchan, mientras que el de otras no lo hace. Estos dos patrones también reflejan diferencias en aspectos funcionales y estructurales de este órgano.
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| Los humanos son muy buenos sincronizando los movimientos corporales con los sonidos. / Pixabay |

