1 mar 2010

Hallada en Luxor una estatua del abuelo de Tutankamón


Una gigantesca cabeza de granito rojo de 3.000 años de antigüedad que pertenece a una estatua de Amenhotep III, el abuelo del faraón Tutankamón, fue descubierta en Luxor, según ha anunciado el ministro de Cultura, Farouk Hosni.

La cabeza, de 2,5 metros de altura y que muestra "rasgos juveniles", era parte de una estatua de Amenhotep III, que tenía la corona blanca del Alto Egipto y sostenía la insignia real.

Los científicos que realizaron análisis de ADN y tomografías a varias momias identificaron a Amenhotep III como el abuelo de Tutankamón, el faraón adolescente que nació del matrimonio de Akenatón y su hermana, ambos hijos de Amenhotep III.

Hourig Sourouzian, encargado de la tarea de conservación, indicó que la cabeza fue uno de los 84 piezas descubiertos en su templo funerario, en la orilla oeste del Nilo en Luxor.

"Hemos reunido una gran cantidad de piezas de la estatua que alguna vez estuvo en la parte sur de la gran corte del templo funerario de Amenhotep III", dijo Sourouzian, y añadió que lo encontrado estaba siendo restaurado.





El aceite de palma 'quema' los bosques de Indonesia


El aceite de palma no tiene buena prensa. Cada año, millones de hectáreas de bosque y selva son destruidas para poder cultivar la palma aceitera, con terribles consecuencias para el medio ambiente. Además, se trata de un aceite poco saludable debido a su alto contenido en ácidos grasos saturados.

A pesar de su mala fama, la producción de esta planta es clave en la economía de varios países tropicales, que esta semana han defendido su cultivo durante el Foro Internacional de Medio Ambiente celebrado en Bali.

Indonesia es el principal productor mundial de palma aceitera y también el país con la mayor tasa de deforestación del planeta. En el ránking de naciones que más gases de efecto invernadero emiten, el país asiático ocupa el tercer lugar, por detrás de China y EEUU.

Por ello, mientras que en algunos países occidentales su cultivo se percibe como una de las causas que contribuyen al cambio climático, en Indonesia esta planta tropical se considera una "bendición de la naturaleza que da trabajo a tres millones de personas y contribuye a erradicar la pobreza", como afirmaba esta semana en Bali Gatot Irianto, uno de los responsables del Ministerio de Medio Ambiente de este país.


Gran consumo en Europa

Su mala fama contrasta con el alto consumo de aceite de palma en muchos países europeos, incluido España. Y es que, aunque usted no lo tenga en su despensa, probablemente consume muchos productos que sí lo contienen. El aceite de palma es muy utilizado para fabricar cosméticos (cremas, jabones, champú, pasta de dientes), en el sector de la alimentación (bollería industrial, chocolatinas, conservas, margarinas, etc.) y otros productos como velas, pintura, detergentes o crema de zapatos.

Asimismo, la gran demanda de este aceite para fabricar biocombustibles está agravando los problemas de deforestación en los países tropicales, donde las plantaciones de palma aceitera y acacia (para fabricar pasta de papel) están reemplazando a los bosques, como denuncian los ecologistas: "No estamos en contra del uso de aceite de palma, pues mucha gente lo consume. Lo que hay que garantizar es que la demanda de aceite de palma y de papel no genere destrucción y en Indonesia están talando bosques vírgenes para producirlos", afirma Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de bosques y clima de Greenpeace.


Frenar el cambio climático

La gran profundidad de los suelos de turbera en la península de Kampar (al oeste de la isla indonesia de Sumatra) los convierte en uno de los almacenes de carbono naturales más grandes de la Tierra por lo que su permanencia es importante para frenar el cambio climático. Y es que, según datos de Greenpeace, la destrucción de bosques y turberas tropicales de Indonesia representan el 4% de la emisión de gases de efecto invernadero globales.

Por lo que respecta a los biocombustibles, Soto considera que "estamos produciendo más gases invernaderos de los que evitamos". "Destruimos bosques, drenamos turberas, emitimos metano para que Europa reduzca sus emisiones en un porcentaje muy bajo. Hay que tener en cuenta el balance del ciclo de vida completo, y éste es negativo".

¿Y cuál sería la alternativa? "Hay que procurar que el biodiesel no provenga de zonas deforestadas y esto no lo pueden demostrar ahora los productores. Si se paraliza la conversión de bosques y la destrucción de turberas y sólo se utiliza el aceite de palma que provenga de plantaciones ya existentes el balance puede ser positivo", asegura.

Sin embargo, la fuerte presión que ejercen las empresas productoras de aceite y papel sobre el Gobierno de Indonesia dificulta que éste dé los pasos necesarios para paralizar la destrucción de bosques.


Los orangutanes, en peligro de extinción

Por otro lado, el bajo precio del aceite y del papel de Indonesia es una razón decisiva para que numerosas empresas europeas los consuman.

Mientras que en Holanda, Alemania o Austria los empresarios suelen evitar importar estos productos porque conocen su procedencia, en países como España, Italia o Francia están menos concienciados y son grandes clientes. "Estamos encontrando papel procedente de la destrucción de bosques en el sector editorial español", asegura Soto. Un paquete de folios de oficina procedente de Indonesia puede costar un tercio menos y en tiempos de crisis los criterios medioambientales pierden peso.

La destrucción de bosques está poniendo en peligro a algunas especies animales. La organización Proyecto Gran Simio denuncia que la población de orangutanes de Borneo se ha reducido a la mitad en los últimos diez años y en el caso de los orangutanes de Sumatra la situación es crítica. Ambas especies están en serio peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat.


Un aceite poco saludable

Malasia, Tailandia, Nigeria son otros grandes productores de palma de aceite, una especie que también se cultiva en Colombia, Ecuador, Brasil y en América Central. El aceite de palma es barato por lo que su uso se ha extendido en el sector de alimentación a pesar de que no es una grasa saludable.

José Manuel Fernández-Real, jefe de la Sección de Diabetes del Hospital Josep Trueta de Gerona, explica que casi la mitad de los ácidos grasos del aceite de coco y de palma son saturados. Su consumo de forma continuada puede aumentar el colesterol y, a largo plazo, contribuir a la aparición de enfermedades como la arterioesclerosis.

El etiquetado de los productos alimenticios no siempre detalla el tipo de grasa que contiene y, en ocasiones, bajo la expresión "aceite vegetal" se esconde el aceite de palma y otras grasas poco recomendables para salud. Cuando se trata de aceites, el de oliva es la mejor opción para el corazón.




Un dispositivo permitirá escuchar a células, partículas y bacterias


Un equipo de investigadores del Reino Unido está desarrollando un dispositivo que permitirá conocer los sonidos del mundo a escala microscópica. Saber cómo suenan las bacterias al moverse o las partículas microscópicas suspendidas en un líquido (como el polen dentro de una gota de agua) serán algunas de sus posibilidades. Asimismo, el llamado micro-ear (micro-oído) permitirá escuchar cómo se desplazan las bacterias por la sangre y, por tanto, desarrollar medicamentos que detengan su expansión por el organismo. Por Yaiza Martínez.

Investigadores de la Universidad de Glasgow, de la Universidad de Oxford y del National Institute of Medical Research at Mill Hill, en el Reino Unido, están desarrollando un dispositivo que permitirá escuchar objetos audibles sólo a micro escala.

Este dispositivo, bautizado como micro-ear (micro-oído) será como una especie de microscopio pero a nivel auditivo, y permitirá a los científicos escuchar los sonidos que hacen las células y las bacterias cuando se mueven, por ejemplo.

Gracias a él, también podrán oírse otros eventos ocurridos a micro-escala, como la interacción de los medicamentos con los microorganismos, informa la revista Physorg.


Micrófono ultrasensible

El micro-ear está basado en la misma técnica láser de las llamadas pinzas ópticas. Estas pinzas usan partículas cargadas eléctricamente y suspendidas en un rayo láser para suministrar una fuerza atractiva o repulsiva, con la que se sostienen y mueven físicamente objetos microscópicos.

Según Jon Cooper, director del proyecto micro-ear e investigador de la Universidad de Glasgow, la técnica de las pinzas ópticas, que permite una sensibilidad extrema, ha sido aplicada al micro-ear, para dar lugar a un micrófono ultrasensible.

La diferencia entre ambos dispositivos radicaría en que, en el caso del concepto del micro-ear se reúnen varios rayos de luz láser –en lugar de uno sólo-, que se disponen en anillo para rodear y captar objetos diminutos.

El sonido emitido por dichos objetos hace que las cuentas suspendidas en la luz de los rayos vibren. Estas vibraciones pueden ser medidas por una cámara de alta velocidad. De este modo, a través de las mediciones registradas, se conoce el sonido de los objetos.


Escuchar el movimiento browniano

Los científicos han usado ya el micro-ear para escuchar el movimiento browniano de partículas microscópicas.

Este tipo de movimiento es el que se produce cuando algunas partículas microscópicas se encuentran en un medio fluido como, por ejemplo, las partículas de polen contenidas dentro de una gota de agua.

Según explican los científicos en otro artículo publicado por la Universidad de Glasgow, el principal desafío para escuchar estos movimientos a microescala radicó en distinguir las señales reales derivadas de la dinámica de las partículas, del ruido de fondo de los entornos microscópicos.

La clave para superar este escollo, consistió en emplear las cámaras de alta velocidad para medir la posición de muchas partículas simultáneamente.

Así, más que la señal procedente de una de las partículas, fue el movimiento interrelacionado de las partículas entre sí lo que captaron los sensores, distinguiéndolo del ruido de fondo.


Oír a las bacterias

Los investigadores planean ahora utilizar el micro-ear para diversos fines. Por ejemplo, este dispositivo podría servir para escuchar los flagelos bacterianos, que son unas estructuras que utilizan las bacterias para impulsarse y moverse a través de sus entornos.

Los flagelos, de hecho, presentan una similitud notable con los sistemas mecánicos artificiales, pues consisten en una compleja estructura compuesta de varios elementos (piezas) y que rota como una hélice.

Normalmente, para poder estudiar el movimiento de los flagelos bacterianos, los científicos tienen que modificar genéticamente a las bacterias para que ciertas partículas se acoplen a sus flagelos, y observar luego las partículas acopladas con una cámara.

El micro-ear permitirá escuchar el movimiento de los flagelos de las bacterias sin tener que modificarlas genéticamente, de una forma no invasiva. Así, podrán comprenderse mejor su comportamiento y su funcionamiento.


Aplicaciones médicas

Por otro lado, el micro-ear podría tener aplicaciones en el campo de la medicina. Los científicos esperan llegar a escuchar con él el movimiento de un parásito conocido como Trypanosoma cruzi, que produce la enfermedad de Chagas.

El mal de Chagas es una enfermedad parasitaria tropical generalmente crónica que se transmite por las heces de ciertos insectos y que afecta al sistema nervioso, al sistema digestivo y al corazón.

La comprensión del movimiento del parásito que produce esta enfermedad a través del flujo sanguíneo del cuerpo humano podría permitir desarrollar medicamentos que detengan el flagelo de esta bacteria y, por tanto, su propagación por la sangre, afirman los científicos.

En la actualidad, las tecnologías asociadas a la visión a escala microscópica están muy maduras, e incluyen una inmensa variedad de tipos de microscopios. Por el contrario, se ha hecho hasta ahora muy poco por aumentar nuestra capacidad de oír, en el entorno el micro-mundo. Con el micro-ear, los investigadores esperan paliar pronto esta carencia tecnológica.




Crean material fotovoltaico para células solares más efectivo y económico


Ingenieros e investigadores del California Institute of Technology han desarrollado un nuevo material fotovoltaico flexible, a base de microhilos de silicio, que podría incrementar la captación y aprovechamiento de energía solar, reduciendo al mismo tiempo los costos de producción de las células solares. El nuevo material fotovoltaico insumiría solamente el 1% de la cantidad de materiales de este tipo que se emplean en la actualidad para los mencionados dispositivos energéticos. Por Pablo Javier Piacente.

Un nuevo material desarrollado a partir de microhilos de silicio podría constituir otro adelanto para la optimización de las células solares y el empleo de esta fuente energética renovable en todo el mundo. El avance fue obtenido por un grupo de investigación del California Institute of Technology, arrojando interesantes resultados positivos en cuanto a su eficacia de captación energética y su potencialidad en la disminución de costos operativos.

El material fue evaluado mediante distintos modelos computacionales, que indicaron la posibilidad de producir con el mismo células solares capaces de convertir entre un 15 y un 20 por ciento de la energía solar en electricidad, una cifra similar a la obtenida por las actuales células solares de silicio de alto rendimiento.

Sin embargo, la gran ventaja de este nuevo material es que requiere solamente el 1 por ciento de los materiales más onerosos utilizados hoy en día, dando lugar a una disminución importante en los costos. Los ingenieros e investigadores fueron dirigidos por Harry Atwater, profesor de física aplicada y ciencia de los materiales en el California Institute of Technology (Caltech). El trabajo se desarrolló en el marco del Atwater Research Group, y más específicamente en el área de estudio sobre materiales fotovoltaicos.

La investigación fue difundida mediante una publicación técnica en la página web del Atwater Research Group de Caltech, que participó en la 34º Photovoltaic Specialists Conference (PVSC), organizada por el IEEE (Instituto de Ingenieros Electricistas y Electrónicos). A su vez, posteriormente fue reproducida en la edición en inglés del portal especializado Technology Review.


Principales ventajas del nuevo material

La clave para el desempeño del nuevo material es su capacidad para captar la luz solar empleando una menor cantidad de material fotovoltaico. Todas las células solares de alto rendimiento tienen recubrimientos antirreflejantes que ayudan a atrapar la luz. Sin embargo, las células de silicio que se emplean en la actualidad requieren una mayor cantidad de material y deben superar diferentes procesos que insumen una importante pérdida de energía. Todos estos inconvenientes se eliminan con el nuevo desarrollo.

Según Eli Yablanovitch, un profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad de California-Berkeley que no participó directamente en la investigación, el gran avance en estos dispositivos estaba supeditado a la posibilidad de captar la luz solar con una menor cantidad de silicio, reduciendo así en forma considerable los costos. Justamente, esto es lo que parece haber logrado el equipo del California Institute of Technology.

Anteriormente, muchos grupos de investigación han recurrido a estructuras tales como nanocables y microhilos en un esfuerzo por resolver este problema. Sin embargo, el material fotovoltaico desarrollado por los especialistas del Caltech demuestra un nivel de rendimiento no conocido hasta el momento.

El gran éxito del nuevo material estaría directamente relacionado con el tratamiento que reciben los microhilos de silicio, mediante un revestimiento antirreflectante recubierto a su vez de un polímero de goma mezclado con nanopartículas de alúmina, una combinación altamente eficiente para la captación de energía.


Disminución de costos e incremento de la eficiencia energética

De esta manera, más del 90 por ciento del material resultante se compone de polímeros económicos, reduciendo en gran medida el costo final del compuesto. Asimismo, las partículas reflectantes garantizan que se escape una ínfima cantidad de luz antes que la misma sea absorbida con fines energéticos.

Sin embargo, es importante destacar que el grupo de ingenieros e investigadores de Caltech todavía no ha publicado detalles de la actuación del material como parte de una célula solar, aunque el compuesto ha demostrado un comportamiento excelente en cuanto a la captación de luz solar y su posterior aprovechamiento energético.

Por lo pronto, se ha comprobado que el material puede absorber el 85 por ciento de la luz que recibe, mientras que el 95 por ciento de los fotones de la luz absorbida generarán un electrón. En este momento, el Atwater Research Group trabaja en la aplicación del material fotovoltaico sobre un área mayor y en su incorporación en prototipos de células solares.

Al emplear una cantidad considerablemente menor de material para realizar células solares, en caso de comprobarse la efectividad de este nuevo desarrollo en los mencionados dispositivos, no solamente se disminuirá el costo de producción de cada célula sino, además, la inversión que se requiere para construir las fábricas necesarias para desarrollar las células solares, posibilitando un ritmo mayor de producción.



Robotic Surgical Simulator, el último juguete de los e-cirujanos


Ya hemos hablado en el pasado acerca de robocirujanos, pero a pesar de su nombre, tras sus controles será un humano con manos de carne y hueso el que te raje como una sandía. Así que por la cuenta que te trae, ha de tenerlas bien entrenadas.

Con este propósito, el Centro de Cirugía Robótica del instituto para la investigación del cáncer Roswell Park y la escuela de ingeniería de la Universidad Buffalo, han desarrollado un nuevo autómata llamado RoSS (de Robotic Surgical Simulator), con el que se pretende entrenar a los especialistas a cargo de un sistema Da Vinci.

El aparato, que es descrito como "un simulador de vuelo para cirujanos", permite realizar operaciones virtuales con todo lujo de detalles sin necesidad de abrirle a nadie la barriga, manteniendo el interfaz de los robots Da Vinci para facilitar el aprendizaje... y evitar costosos entrenamientos con estas carísimas máquinas.

Una lástima que no tengamos un vídeo-tutorial para saber el grado de realismo del invento.





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