17 oct 2010

MovieReshape, solución 'Photoshop' para las películas


Después de la cirugía plástica, el Photoshop es el servicio más demandado por los personajes públicos a la hora de ocupar portadas en papel cuché.

Pero este programa de edición gráfica desgraciadamente no se puede aplicar a imágenes en movimiento. El instituto de informática Max Planck de SaarBrucken (Alemania) ha dado con la solución: MovieReshape, un software que adapta a posteriori el físico de los actores a lo que exija el guión.

El programa informático -que será presentado en diciembre en la feria de aplicaciones gráficas Siggraph de Seúl- pone o quita centímetros de estatura, ensancha o estrecha cuerpos o partes concretas, gracia a una figura en 3D donde el arreglista detalla los parámetros que queremos darle al actor (peso, altura, medidas de piernas, cintura, cadera y pecho). El arreglo se incorpora automáticamente a las escenas filmadas escogidas, sin necesidad de retocar fotograma a fotograma.

La informática se utiliza en el cine para cambiar decorados, textura de la ropa o incluso expresiones físicas de los actores, pero más complejo es el cambio completo de escenas en movimiento. En los ejemplos presentados por Arjun Jan y su equipo, una treintena de espectadores no supo apreciar que al vigilante de la playa se le habían aumentado sus pectorales un 30%.





Una nueva memoria de grafeno


Los investigadores creen que este componente permitirá fabricar en el futuro ordenadores más baratos y capaces

El concepto de memristor fue propuesto por primera vez en 1971, pero fue hace apenas dos años cuando Hewlett-Packard construyó el primer dispositivo útil y funcional capaz de almacenar datos, basado en esta promisoria tecnología. HP planea comercializar la tecnología en tres años con un diseño que se compone (explicado de manera elemental) de dos conjuntos de cables paralelos dispuestos perpendicularmente entre sí, con una capa de dióxido de titanio intercalado entre ellos. Cada intersección de cables que forma una cruz es un memristor. Ahora, investigadores surcoreanos han anunciado que han logrado construir una memoria no-volátil basada en memristores utilizando, en lugar del dióxido de titanio, delgadas películas de óxido de grafeno. Estas memorias se consideran ideales para la electrónica portátil del futuro.

HP anunció la venta de sus memristores a partir de 2013

Los memristores son la promesa de hacer realidad la elaboración de un nuevo tipo de memoria. Estos dispositivos pueden brindar un soporte de almacenamiento de información más denso, barato y de bajo consumo energético. Además, permiten ser construidos con películas de óxido de metal fino. La fabricación de dispositivos basados en óxido de grafeno permite abaratar costos y obtener métodos de fabricación más sencillos. Uno de estos sería la posibilidad de imprimir, en este caso las memorias, en láminas de plástico que puedan ser almacenadas en rollos y utilizadas en etiquetas RFID, por mencionar un ejemplo sencillo.

"Creemos que el óxido de grafeno puede ser el elemento apropiado para el desarrollo de las memorias de próxima generación", afirma Choi Sung-Yool, quien dirige la investigación de estos dispositivos flexibles en el Instituto de Investigación de Electrónica y Telecomunicaciones en Daejeon, Corea del Sur. Choi y sus colegas han publicado los avances de sus trabajos en la revista Nano Letters.
En palabras sencillas, el memristor cambia su resistencia dependiendo de la dirección y la cantidad de tensión aplicada. Y cada una de las “resistencias” que lo componen posee un efecto de “memoria” cuando la tensión de alimentación es retirada. Durante la construcción se depositan diminutos alambres de aluminio de 50 micrómetros de ancho sobre una hoja de 6,5 centímetros cuadrados de plástico y luego se pasa al proceso de colocar una solución en suspensión de partículas de óxido de grafeno sobre la superficie. Esto forma una fina capa de óxido en forma de escamas superpuestas sobre las que los investigadores depositan una matriz superior de alambre de aluminio. Este método permite obtener bloques de 25 memristores, cada 50 micras de ancho.


1.000 veces más grandes
Por ahora, los dispositivos de óxido de grafeno son 1.000 veces superiores en tamaño respecto a los memristores de HP, pero su concepción no está destinada a una utilización como memoria ultra-densa. Las palabras claves a comprender en este método de fabricación son: baratas y flexibles. Choi y sus colegas creen que los dispositivos pueden alternar su funcionamiento entre dos estados resistivos, gracias a que los filamentos conductores se forman cuando se realiza la transferencia de oxígeno entre el óxido de grafeno y los electrodos de aluminio. Al aplicar en forma inversa el voltaje de polarización, los filamentos se rompen, obteniéndose el cambio de estado (On – Off).
Por su parte, la vida útil de este tipo de sistemas basados en óxido de grafeno está prevista en unos 100 mil ciclos de “cambios de estado”, es decir, un rendimiento similar a una típica memoria flash, aunque se espera que estas cifras puedan elevarse a 1 millón de ciclos.

Hasta el momento, el equipo de investigación ha ensayado la capacidad de los memristores para almacenar un estado definido durante un período de 27 horas, aunque los primeros dispositivos construidos en septiembre pasado todavía conservan el mismo estado de almacenamiento de información. Además, los dispositivos no han demostrado degradación luego de ser sometidos a más de mil ensayos de flexión. De este modo, los nuevos memristores basados en óxido de grafeno demuestran que son capaces de ofrecer características excelentes para el desarrollo de memorias no volátiles. “Ahora el desafío pasa al plano de la miniaturización, y sobre eso sabemos que sólo es cuestión de tiempo”, agregaron los investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST).


Sistema de señales de tráfico a prueba de accidentes


Ecoimpact es un nuevo sistema ecológico de sustentación de señalización vial vertical elaborado a base de polímeros que evita lesiones para las personas y daños en el vehículo


Desgraciadamente, las cifras de muertes por accidentes de carretera no sólo no disminuyen sino que, además, incrementan cada año. Más allá de las colisiones entre dos vehículos, existen otros que se pueden evitar e, incluso, disminuir su gravedad. Aquí estarían los referidos a los daños sufridos por los vehículos y a sus conductores al impactar con las señales verticales de tráfico.
Con el objetivo de minimizar este tipo de impactos, nace Ecoimpact, un proyecto empresarial que, en palabras de su creador, Vicente Macías, surge «para la instalación y reposición de los postes de las señales actuales por otras menos dañinas mediante un nuevo perfil de compuesto fabricado por polímeros reciclados que se han ensayado en los laboratorios de la Universidad de Sevilla y están dotados con la primera certificación por la Comunidad Europea».

Esta iniciativa ha sido, además, galardonada con el Premio de la Fundación Bancaja en su última edición.

Este sistema está compuesto por dos elementos: expansor y un poste de polímero. En cuanto al primero, Macías explica que «se trata de una pieza realizada a base de polímeros reforzados con fibra de vidrio que, una vez instalada en las señales, actúa como un fusible mecánico orientado en caso de colisión, minimizando los daños en personas y en vehículos, especialmente en motoristas». En cuanto al poste de polímero, continúa su creador, «aporta seguridad pasiva y en su elaboración se consume un 85 por ciento menos de energía que con el poste de acero convencional».

Fácil instalación

La agilidad en su instalación es otro de los puntos clave de Ecoimpact. En concreto, «hace posible la reutilización de todas las cimentaciones actuales con el empleo de un novedoso sistema de anclaje contra el impacto», añade Macías. Con la idea de contribuir al medio ambiente, «reduce el consumo energético en los procesos de fabricación de 12 kilovatios por hora a 1,8 kilovatios hora por metro lineal de un poste de señalización», aclara.

Asimismo, continúa Macías, «la reutilización de la cimentación puede reducir significativamente la generación de residuos procedentes de elementos de construcción y optimizar el consumo energético en la instalación de una nueva señal, reduciendo considerablemente los efectos medioambientales».
Antes de instalar este sistema por toda la geografía española, su creador matiza que «primero hemos considerado aplicarlo en el entorno más desfavorable para una señal como son aquellas zonas donde el viento sopla con gran fuerza. Por ello, ahora está en la provincia de Cádiz, en la carretera de Bolonia, cuyos vientos son los más virulentos del país y donde Ecoimpact ha soportado hasta velocidades de 105 kilómetros manteniéndose intacto». En su corta trayectoria, el proyecto Ecoimpact ha despertado el interés de instituciones autonómicas y nacionales, pero con la idea de mejorar todavía más, Macías adelanta que, de cara a un futuro, «queremos extrapolar la seguridad pasiva a otros elementos presentes en los márgenes de la calzada y en las farolas».

FUENTE: http://www.larazon.es

Línea directa con el mar


Una web permite escuchar los sonidos del fondo marino en tiempo real
Gracias a 12 hidrófonos distribuidos por los mares europeos y tres en Canadá
Permite estudiar los efectos de la actividad humana sobre los cetáceos


¿Qué se escucha en las profundidades de los mares del mundo? El pasado 8 de octubre a las 16h en la costa mediterránea francesa, el canto de un cachalote. ¿Y en Canadá? Puede descubrirlo usted mismo con un sólo clic desde su ordenador. Ahora es posible disfrutar de los sonidos del océano en tiempo real desde su hogar gracias a una página de Internet.

A través de 12 hidrófonos distribuidos por los mares europeos, y tres en Canadá, la web LIDO (Listening to the Deep Ocean Environment)ofrece una transmisión en tiempo real. Un sistema que permite registrar y archivar el ruido submarino a largo plazo para que los investigadores puedan estudiar los efectos de la actividad humana sobre las ballenas y los delfines.

Poder conectarte a la 'emisora de cetáceos' y disfrutar de sus cantos, es posible gracias a Michel André, un bioacústico (experto en sonidos de los animales marinos) de la Universidad Politécnica de Barcelona. Él y sus colegas han pasado los últimos 10 años colocando hidrófonos en el lecho marino, en las plataformas de investigación utilizadas para vigilar terremotos y tsunamis.

"Ya existía un cableado que conectaba los observatorios europeos en mar abierto para obtener un seguimiento de datos geofísicos y astrofísicos. Nosotros hemos aprovechado la red existente para instalar hidrófonos que captaran sonidos en tiempo real", dice André. "El sistema está conectado a la tierra, y las corrientes de datos de audio a un servidor en el que las señales se analizan y se publican directamente en Internet", añade.

Contaminación acústica

En los últimos cien años, las fuentes de sonido artificial han aumentado de forma espectacular, convirtiéndose en una amenaza para el equilibrio del medio marino. Las ballenas, cachalotes y delfines no han sido capaces aún de adaptar su sistema de audición a estos nuevos ruidos, que provocan efectos muy negativos en la funcionalidad de sus sistemas vitales (se estima que es uno de los motivos que desorientan a las ballenas causando los varamientos masivos). Por el momento no se conoce con exactitud el impacto de la contaminación acústica sobre los cetáceos, sin embargo, este sistema "va a permitir conocer los efectos concretos en función de unos datos globales", indica el experto.

Antes se hacían campañas en lugares muy concretos con datos muy escasos. Sin embargo, se trata de un problema general que requiere de una actuación a gran escala que podría comenzar con este nuevo sistema.

Un algoritmo desarrollado por el laboratorio de André filtró las diferentes frecuencias de señal para identificar sonidos específicos, incluyendo las canciones de 26 especies de ballenas y delfines, y el ruido de las actividades humanas como el transporte marítimo, los parques eólicos, plantas petrolíferas, y pruebas sísmicas.

"Es la primera vez que hemos sido capaces de controlar las fuentes acústicas a gran escala, temporal y espacial", dice André. Hasta ahora, la mayoría de los experimentos para controlar el ruido submarino utilizaban instalaciones temporales de hidrófonos durante apenas unas semanas.

Una solución global

Con más hidrófonos en la red el nuevo sistema podría revelar los efectos de la contaminación acústica sobre las ballenas. "Es un sistema que permite tener una visión más completa de las interacciones acústicas que se producen bajo el mar", señala André.

Los hidrófonos son capaces de captar el sonido de las ballenas a cientos de kilómetros de distancia, por lo que las instalaciones en diferentes lugares podrían ser utilizadas para localizar la posición de un animal y seguir su curso. De esta forma sería posible determinar si los animales cambian de rumbo en respuesta al ruido, o alteran sus rutas preferidas por nuevas fuentes acústicas como rutas marítimas o puertos.

El sistema está preparado para colocar hidrófonos en boyas alrededor de las plataformas industriales submarinas para integrarlos en la red. Este mecanismo podría proporcionar alertas en tiempo real de la presencia de ballenas y delfines. "Al conocer la posición exacta del animal, podemos prevenir estos impactos acústicos frenando la actividad hasta que se alejen los individuos" explica André.

Tener acceso a estos datos a gran escala tiene un considerable valor científico, además de divulgativo. Al pensar en términos globales y usar la tecnología moderna, André ha conseguido hacer de los océanos y los mamíferos marinos algo más familiar y accesible para todos nosotros, intentando una labor de concienciación social sobre el problema que sufren las ballenas.
FUENTE:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/14/ciencia/1287069176.html

Un exoesqueleto permitirá andar a los parapléjicos


Produce la flexión de las rodillas para que el usuario camine de manera natural


La compañía estadounidense Berkeley Bionics ha desarrollado eLEGS, un exoesqueleto ligero que, ajustado al cuerpo de las personas parapléjicas, puede ayudar a éstas a andar, impulsando sus pasos. Este impulso se coordina gracias a unos sensores y a un ordenador que, colocados en el eLEGS, permiten al sistema registrar los gestos del usuario, interpretarlos, y actuar en consecuencia. Inicialmente este dispositivo se ofrecerá sólo en centros de rehabilitación para ser utilizado bajo supervisión médica, pero en el fna compañía estadounidense llamada Berkeley Bionics ha desarrollado un dispositivo biónico, artificialmente inteligente y portátil llamado eLEGS que, según sus creadores, permitirá a los parapléjicos volver a levantarse, a sostenerse en pie e, incluso, a andar.

Según publica Berkeley Bionics en un comunicado, inicialmente este dispositivo se ofrecerá sólo en centros de rehabilitación para ser utilizado bajo supervisión médica, pero en el futuro sus aplicaciones pueden ampliarse.

En qué consiste

eLEGS es una especie de “esqueleto” artificial que puede ajustarse en tan sólo unos minutos a cualquier persona que mida entre 1,60 y 1,90 metros, y que pese menos de 99 kilos.

El ajuste puede llevarlo a cabo el propio usuario, desde su silla de ruedas. Unas simples cintas de Velcro y unos tirantes sirven para sujetar el dispositivo al cuerpo, por encima de la ropa y de los zapatos. Con un poco de práctica, el aparato puede colocarse o quitarse en tan sólo uno o dos minutos.

Una vez colocado, eLEGS produce la flexión de las rodillas necesaria para hacer que el usuario camine de manera natural, y que pueda desplazarse por diversos tipos de terrenos.

La velocidad al andar dependerá de las aptitudes y condiciones de cada persona, pero se calcula que con este dispositivo puede llegar a andarse a una velocidad de hasta un metro por segundo.

Manejo sencillo

eLEGS está impulsado por una batería y cuenta con una interfaz máquina-humano basada en las gesticulaciones que –usando sensores- observa los gestos que el usuario hace, determina a partir de ellos sus intenciones, y actúa de manera acorde con ellas.

De esta forma, los movimientos son más naturales porque un ordenador orquesta a tiempo real cada zancada.

El dispositivo eLEGS pesa en total alrededor de 20 kilos, por lo que puede ser trasladado y transportado con facilidad. Además, gracias a su estrecha cintura y su ajuste ceñido, se puede manejar fácilmente para hacerlo pasar a través de puertas y pasillos, explican los desarrolladores en su página web.

Las pruebas clínicas con este aparato empezarán a principios del próximo año en algunas clínicas de rehabilitación de Estados Unidos. En la segunda mitad de 2011, los creadores de eLEGS esperan llevar estas piernas artificiales a la mayoría de los centros de rehabilitación más prestigiosos del país.

En ese momento, algunos pacientes tendrán la oportunidad de implicarse en un programa de entrenamiento para la utilización del eLEGS, supervisado por médicos.

FUENTE:
http://www.tendencias21.net

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