La terrible combinación de movimiento sísmico y posterior tsunami que asoló Japón en marzo también tuvo importantes y devastadores efectos en un lugar tan lejano como la Antártida.
Así lo demuestran fotografías satélite realizadas por la NASA y que permiten comprobar cómo parte de la costa del continente helado quedó desprendida tras el terremoto. Y aún hay más.




