5 oct 2010

Barcelona recibe donación privada para investigación


Hoy ha abierto sus puertas en Barcelona el Centro Esther Koplowitz, un nuevo equipamiento llamado a convertirse en todo un referente internacional de investigación biomédica. La aportación de la famosa empresaria, que asciende a los 15 millones de euros y es la más alta a nivel español, ha hecho posible la construcción de un nuevo edificio donde los investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona y el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona del CSIC podrán desarrollar todo su potencial científico.

El edificio se ha construido sobre una parcela de 3.000 metros cuadrados situada en la calle Rosellón, entre las calles Urgell y Villarroel, una ubicación preferente en el corazón de la capital catalana y muy cercana al Hospital Clínic, que facilitará el acceso de los profesionales al nuevo edificio.

El fastuoso edificio alcanza la friolera de 9.000 metros cuadrados, donde trabajarán 400 investigadores. El centro dispone de planta baja, un altillo y otros cinco pisos con una superficie total de 6.500 metros cuadrados sobre el nivel del suelo.

La obra completa ha costado 60 millones de euros, financiada por la citada Fundación Esther Koplowitz, la Fundación Clínic y el apoyo de la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad de Barcelona. La Fundación Privada Cellex, Acción Sardà Farriol para la Investigación en Diabetes y Laboratorios Esteve, todas ellas empresas privadas, también han aprobado sustanciosas donaciones.

El Centro Esther Koplowitz quiere impulsar una concepción moderna de la biomedicina que une investigación básica y clínica. De hecho, su proximidad con el Hospital Clínic lo convierte en una institución especialmente apta para la investigación translacional, de transferencia y competitiva.

Para ello, los investigadores contarán con equipamiento tecnológico de última generación para reforzar líneas de trabajo como la diabetes, la obesidad, enfermedades del sistema digestivo y del hígado, hematología y oncología, además de enfermedades relacionadas con la pobreza e inmunología.

El Centro Esther Koplowitz es un claro ejemplo de co-responsabilidad entre el sector público y el privado, un modelo poco arraigado en España. De hecho, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha reconocido que Cataluña es "sin duda un símbolo" en la apuesta "decidida y valiente" por revertir esta tendencia y orquestar una política científica.

Por su parte, el presidente José Montilla lo ha definido como "uno de los centros de investigación biomédica más importantes de Europa", a la vez que ha destacado la aportación "generosa y constante" de Esther Koplowitz.


FUENTE:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/10/04/biociencia/1286192976.html

«Facebook» sólo para científicos


Hace dos años, tres jóvenes crearon la mayor red social de investigadores para compartir conocimientos y acelerar su evolución. Se llama «ResearchGATE» y acaba de recibir el apoyo de varios inversores de Silicon Valley

Bromear sobre el estado de un amigo en Facebook está muy bien, pero no todo el mundo utiliza las redes sociales con espíritu ocioso. Hay quienes buscan sumar contactos profesionales y compartir conocimientos con otros colegas, por ejemplo, los científicos. Para colgar las fotos de las vacaciones tenemos Facebook: quien prefiere un contacto más rápido usa Twitter, y si uno desea una relación profesional, se va a LinkedIn. Parece que ya está todo inventado. Sin embargo ninguno de estos gigantes sociales ha sido diseñado para que los investigadores interaccionen a su manera, por eso la red ReseachGATE (www.researchgate.net) pretende llevárselos a una web especialmente creada para ellos. Tras dos años de funcionamiento, ahora esta plataforma con sede en Boston y Berlín ha recibido un espaldarazo económico liderado por inversores de Silicon Valley, como Accel Partners, que está detrás del éxito de Facebook; Benchmark Capital, inversores de eBay y Twitter; o Michael Birch, cofundador de la red social Bebo.

Los científicos ya trabajaban en comunidad siglos antes de que Mark Zuckerberg –creador de Facebook– empezara a gatear, pero desde que existe internet se ha agilizado el acceso a publicaciones on-line y han aparecido redes científicas, hasta el momento de alcance modesto. Esto puede cambiar con la inversión de los monstruos de las tecnofinanzas en ResearchGATE, la plataforma que desde 2008 conecta a investigadores de todo el mundo. Su principal atractivo es que está hecha para científicos, por científicos. Los fundadores son tres jóvenes doctores, dos de ellos en medicina y uno en computación: Ijad Madisch, investigador en Harvard; Sören Hofmayer, de la Universidad de Hanóver, y el programador Horst Fickenscher, de la Universidad de Passau. Su experiencia les ha permitido crear una web adaptada a las demandas de un científico.

Al principio ResearchGATE sólo era una colección de perfiles, pero al crecer fue incorporando aplicaciones. En sólo 20 meses ha pasado de tener 25.000 a más de 500.000 usuarios de 200 países, entre los que «España es el sexto con más miembros, unos 30.000», señala Madisch. Todos ellos disfrutan de herramientas exclusivas de colaboración y acceso a la información, e incluso de una bolsa de trabajo internacional. La web ofrece tecnologías avanzadas para la búsqueda semántica de artículos, ofertas y perfiles, pero además en 2009 se añadió una herramienta de «open access» (acceso libre a la información) que respeta los derechos de autor: cada usuario es libre de colgar sus publicaciones para que los demás las descarguen gratuitamente.

Bajo estos principios cooperativos también se rigen los más de 2.600 grupos temáticos cuyos miembros explican su trabajo, comentan lo que están leyendo y permiten saber lo que se cuece en cada campo. Mediante un software de distribución de archivos, varios colegas pueden escribir y editar documentos conjuntamente, y además existen grupos para plantear y resolver dudas. «¿Interfieren los pesticidas en el metabolismo de los lípidos en los peces?», pregunta una usuaria, y en unas horas ya tiene nueve comentarios. Las discusiones más activas se dan en las neurociencias, seguidas de la genética y la inmunología. Al propio Madish le habrían venido de perlas estas herramientas cuando hace años descubrió que un grupo canadiense que él no conocía había hecho un trabajo idéntico al suyo. «En otra ocasión tardé seis meses en poner en marcha un experimento. Mi tutor habló casualmente con otro profesor, y éste preguntó a un estudiante que me dio la solución, pero trabajando en red podría haberlo resuelto mucho antes», explica. Según afirma Madish, la red social no sólo hace visibles a los científicos, también produce mejores resultados, elimina experimentos redundantes y, al acelerar los descubrimientos, permite ahorrar dinero.

En esta comunidad web hay miembros de todas las disciplinas, no sólo las duras; de hecho, el grupo de filósofos es uno de las más nutridos. La red tampoco discrimina a sus usuarios por el nivel de excelencia. «Si en Facebook tenemos amigos, en ResearchGATE hay seguidores; de este modo un estudiante puede ver los pasos de una eminencia sin tener que pedirle permiso para agregarle a su red», señala Madisch, aunque cada cual es libre de configurar su perfil con el nivel de privacidad que prefiera. En eso se parece a Facebook, pero a diferencia de éste, prohíbe la publicidad y el acceso a aplicaciones externas; lo que sí permite es la entrada de organizaciones científicas. Por ejemplo, la conferencia anual de Premios Nobel tiene una subcomunidad, en la que esperan, según su portavoz Christian Rapp, «que las relaciones que se establecen en el congreso se transformen en proyectos comunes, especialmente entre los países en desarrollo y los más favorecidos».

A pesar de sus bondades, ReseachGATE no se libra de las críticas. Brian Krueger, microbiólogo de la Universidad de Florida y creador de la red LabSpaces, afirma en su blog que «a los científicos no les interesa un Facebook para ellos». En su opinión, el principal obstáculo para su éxito es una barrera humana, la de los científicos, y de nada servirá crear la mejor de las herramientas si ellos no la valoran. «Muchos hábitos de la ciencia son de hace cien años. Tendrá que haber un gran cambio en esta cultura para que se haga abierta, colaborativa y basada en la web», continúa. Para resolver dudas los investigadores recurren a colegas, y hasta los grandes eruditos suelen responder dudas por e-mail, «así que ¿para qué queremos redes y foros?», se pregunta. Más peliaguda es la cuestión de la información pública. Mientras que Madisch opina que a los científicos les encanta hablar de sus logros, Krueger está convencido de que «antes preferirían dar su número de tarjeta de crédito que mostrar sus datos de manera abierta». Cierto secretismo, en efecto, forma parte de la vida del investigador, que espera publicar sus resultados sin temor a que otro le robe la primicia o a perder la oportunidad de patentarlos. Aun así, puede que el fundador de LabSpaces exagere cuando se lamenta de que «el Facebook de la ciencia está muerto». Entonces, ¿por qué Silicon Valley tiende la alfombra roja a ResearchGATE?


Redes entre cerebros

- Nature Network. Pertenece al grupo de la revista «Nature». Más de 25.000 usuarios disfrutan de sus foros y blogs. http://network.nature.com/
- LabSpaces. Creado en 2006 por el investigador Brian Krueger, de la Universidad de Florida. Comenzó como un agregador de noticias de ciencia, y hoy destaca por las entradas de su blog. http://www.labspaces.net/

- Mendeley. Es el iTunes de los «papers» de investigación. Permite buscar literatura científica, ordenarla y compartirla con los demás miembros. Con sede en Londres, sus inversores son los mismos que los de Skype y Last.fm. http://www.mendeley.com/

- My Experiment. Nació en 2007 en las universidades de Manchester y Southampton como una herramienta para compartir flujos de trabajo y crear comunidad. Tiene unos 3.000 miembros. www.myexperiment.org
- Science Commons. No es una red social, sino un proyecto creado en 2005 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para romper barreras legales innecesarias que entorpecen el acceso a los datos científicos y el avance de la investigación. http://sciencecommons.org/
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FUENTE:
http://www.larazon.es/noticia/8767-facebook-solo-para-cientificos


RED DIVULGACIÓN CIENTIFICA BIQFR
http://biqfr.blogspot.com/
http://biqfr.blogspot.com/feeds/posts/default
http://www.facebook.com/people/Biqfr-Csic/1377566002




Padre de la fecundación in vitro Premio Nobel de Medicina


La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) ha decidido hoy otorgar el Nobel de Medicina 2010 a Robert G. Edwards por el desarrollo de la fecundación in vitro (FIV), una técnica de reproducción humana asistida. Sus logros han permitido tratar la infertilidad, un trastorno que afecta a más del 10% de las parejas de todo el mundo.

Aproximadamente, cuatro millones de personas han nacido hasta ahora a partir de las técnicas de FIV. El científico británico Robert Edwards comenzó su investigación sobre la biología de la fertilización en la década de 1950. Desde entonces, trabajó sistemáticamente hasta alcanzar el éxito el 25 de julio de 1978, cuando nació el primer "bebé probeta", Louise Brown.

La fecundación in vitro (FIV) es un tratamiento seguro y eficaz. Del 20 al 30% de los huevos fecundados dan lugar al nacimiento de un niño. Las complicaciones incluyen nacimientos prematuros, pero son muy raros. Más del 10% de las parejas de todo el mundo son infértiles, y para muchos de ellas, es una gran decepción y causa de trauma psicológico permanente.

Robert G. Edwards nació en 1925 en Manchester (Inglaterra). Estudió biología en la Universidad de Gales (Reino Unido) y la Universidad de Edimburgo (Escocia). Desde 1963, Edwards trabajó en Cambridge (Reino Unido), primero en su universidad y más tarde en la Clínica Bourn Hall, primer centro mundial de la FIV, que fundó junto con Patrick Steptoe. Actualmente es profesor emérito de la Universidad de Cambridge.


Los trabajos científicos del ganador:

Edwards RG. “Maturation in vitro of human ovarian oocytes”. Lancet 1965; 2:926-929.
Edwards RG, Bavister BD, Steptoe PC. “Early stages of fertilization in vitro of human oocytes matured in vitro”. Nature 1969; 221:632-635.
Edwards RG, Steptoe PC, Purdy JM. “Fertilization and cleavage in vitro of human oocytes matured in vivo”. Nature 1970; 227:1307-1309.
Steptoe PC, Edwards RG. “Birth after the reimplantation of a human embryo”. Lancet 1978; 2:366.
Edwards RG. The bumpy road to human in vitro fertilization. Nature Med 2001; 7:1091-4.








Móvil inteligente que identifica las emociones humanas


Investigadores de la universidad de Cambridge han desarrollado “EmotionSense”, un sistema que supervisa el comportamiento emocional de las personas a través de teléfonos inteligentes usando un software de reconocimiento de voz y sensores de teléfono. Está diseñado para utilizar las herramientas de un móvil de grabación, analizar las muestras de audio de la lengua del usuario y compararlos con una biblioteca de expresión existente. Ya se han realizado las primeras pruebas y el sistema efectivo resultó en el 70 por ciento de los casos. Por Gloria Navas.

Los teléfonos móviles representan una plataforma de computación ideal para monitorear el comportamiento y el movimiento, ya que forman parte de la vida cotidiana de miles de millones de personas. Y un posible uso de estas tecnologías es el apoyo a la experimentación con la sociología que implica el estudio de la vida cotidiana de las personas y las interacciones.

De esto ha tomado buena nota un grupo de investigadores de la Universidad de Cambrige y ha creado el novedoso sistema llamado ‘EmotionSense’. A través de un software de reconocimiento de voz y sensores de los teléfonos inteligentes evalúa hasta qué punto las emociones de las personas se pueden ver influidas por factores como el entorno, la hora del día, o sus relaciones con las demás personas.

EmotionSense utiliza los dispositivos de grabación que ya existen en muchos de los teléfonos móviles para analizar las muestras de audio de la lengua del usuario. Éstas se comparan con una biblioteca de expresión (conocida como la prosodia del habla emocional y la Biblioteca transcripciones) que es ampliamente utilizada en la investigación sobre el procesamiento del habla. La biblioteca se compone de actores de lectura con una serie de fechas y números en los tonos que representan a 14 categorías emocionales diferentes.

A partir de aquí, las muestras se agrupan en cinco categorías más amplias como ‘Feliz’, con emociones como la euforia, o el interés), ‘Tristeza’,’ ‘Miedo’, ‘Ira’ (que incluye emociones como la repugnancia) y las emociones ‘Neutrales’, como el aburrimiento o la pasividad.

Los datos pueden ser comparados con cualquier otra información que también sea recogida por el teléfono. Una vez incorporados estos datos en el software del GPS los investigadores pueden llevar a cabo una referencia cruzada de las muestras de audio con la ubicación del usuario, utilizando tecnología Bluetooth para identificar con quiénes están los usuarios y el teléfono puede también grabar los datos acerca de quién estaban hablando y en qué momento se llevó a cabo la conversación.

De momento los primeros resultados de la investigación demuestran que la tecnología podría proporcionar a los psicólogos, con una visión mucho más profunda de cómo los altos y bajos emocionales de las personas ( como los períodos de la felicidad, la ira o el estrés) están relacionados con el lugar en el que están, lo que están haciendo o con quién están.

La doctora Cecilia Mascolo, de la Universidad de Cambrige y directora de esta investigación, sostiene en una nota de prensa que “hoy en día todo el mundo tiene un teléfono móvil, por lo que potencialmente es una herramienta perfecta si se desea realizar un seguimiento del comportamiento o estado emocional de un gran número de personas”.

"Lo que estamos tratando de producir es un medio que no resulte intrusivo y logre respetar también la privacidad. Con el tiempo, podría tener un enorme impacto en la manera en que se estudia el comportamiento humano y psicólogos darían una visión más profunda del comportamiento”, señala la directora de la investigación.

El software también está configurado para que el análisis se lleva a cabo en el propio teléfono. Esto significa que los datos no tiene por qué ser transmitido en otros lugares y pueden ser descartados después de análisis con la facilidad para mantener la privacidad del usuario.


Efectividad demostrada

El equipo de investigación ya probó la eficacia del sistema con un grupo de 18 voluntarios de la Universidad de Cambridge a comienzos de este año. Para ello, cada sujeto recibió una modificación del navegador de Nokia 6210 durante un período de 10 días. También se les pidió que llevaran un diario en el que grabaron su estado emocional de acuerdo con un conjunto estándar de preguntas ya utilizadas por los psicólogos sociales y del comportamiento, a modo de encuesta.

Los resultados mostraron que en alrededor del 70 por ciento de los casos, coincidía el análisis emocional que ofrecía el sistema de teléfono con los resultados de la encuesta, lo que les demostró que con la nueva modificación de este tipo de tecnología de telefonía móvil podría convertirse en un medio muy preciso de seguimiento de los factores que influyen en las emociones de las personas.

Este estudio piloto también arrojó algunas sugerencias interesantes sobre cómo las circunstancias pueden afectar a nuestro estado emocional. La ubicación tuvo un efecto pronunciado en el estado de la mente de los usuarios. En la categoría ‘Feliz’ los datos de las se pronunciaban en los datos cuando se encontraban en zonas residenciales (en concreto el 45 por ciento de todas las emociones registrada), pero en los lugares de trabajo , los datos de la categoría ‘Triste’ eran muy pronunciados (54 por ciento de los casos). Los investigadores también descubrieron que los usuarios muestran unas emociones más intensas por la tarde que por la mañana y que las personas tienden a expresar mucho más sus emociones en grupos pequeños que en las grandes multitudes.

Ahora se está llevando a cabo una nueva fase en la investigación y están trabajando para perfeccionar aún más el sistema, mejorando las clasificaciones de las emociones y su respuesta al ruido de fondo. Sobre la primera exitosa prueba de este sistema el grupo de investigadores especializados en computación informará en la conferencia que convocará la Asociación para la Maquinaria de Computación sobre Computación Ubicua, en Copenhague.


FUENTE:
http://www.tendencias21.net/Crean-un-movil-inteligente-que-identifica-las-emociones-humanas_a4912.html

ZONA MÓVIL:
http://biqfr.blogspot.com/search/label/Móvil





El gran inventario del océano


El fondo de los océanos ha estado siempre lleno de secretos. Allí viven miles de especies extraordinarias, muchas de ellas desconocidas para el hombre. Conocer mejor a sus habitantes ha sido durante décadas uno de los grandes retos de los científicos, un objetivo que hoy está más cerca gracias a un ambicioso proyecto internacional de investigación que este lunes ha sido presentado en Londres en forma de libro.

El Gran Censo de la Vida Marina recoge la información recopilada durante diez años en todos los océanos del mundo y pone de manifiesto el gran impacto de la actividad humana en los mares y en sus habitantes. Para llevar a cabo este gran inventario han sido necesarias 540 expediciones (9.000 días surcando los mares) y miles de horas de trabajo catalogando los datos en laboratorios y archivos. El resultado es un retrato sin precedentes sobre la biodiversidad de los océanos.

Las nuevas tecnologías y la colaboración entre países han sido decisivos para elaborar esta base de datos, para la que se ha contado con un presupuesto de 650 millones de dólares (unos 475 millones de euros). Se trata de uno de los mayores proyectos de colaboración científica llevados a cabo (han participado alrededor de 2.700 científicos procedentes de 80 países). El libro recoge los entresijos de esta investigación y desvela nueva información sobre las especies y sus hábitats, sus rutas migratorias, cómo se distribuyen y los cambios que se están produciendo en los océanos.


Nuevas especies marinas

La base de datos contiene alrededor de 120.000 especies marinas, muchas de ellas desconocidas o fotografiadas por primera vez.

Contabilizando las catalogadas durante estos diez años de trabajo, el número de especies formalmente descritas en la literatura científica se sitúa en algo menos de 250.000, aún muy lejos del más del millón de especies que, según estiman los oceanógrafos, pueblan los océanos.

Y es que, a pesar de los avances, quedan mucho trabajo por hacer ya que esta gigantesca tarea está sólo en sus primeras fases, como subrayó el presidente del Comité de Coordinación del Censo, Ian Poiner, durante la rueda de prensa celebrada en Londres, informa Efe.

El 10% de especies marinas que viven en Europa (sin contar los microbios) aún está por describir, un porcentaje que aumenta al 38% en África del Sur, a casi el 60% en la Antártida, al 70% en Japón, y al 80% en Australia, según los autores de este proyecto. "La era de los descubrimientos continúa", señaló Ian Poiner,


'Todos somos ciudadanos del mar'

De cara al futuro, los científicos proponen una serie de medidas para preservar la diversidad de especies y de sus hábitats, manejar los recursos del mar de una manera más eficaz y responder a las amenazas del cambio climático.

Según indicó Ian Poiner, "la vida de la superficie depende de la vida que hay en los océanos. La vida marina genera la mitad de nuestro oxígeno, gran parte de nuestra comida y sirve para regular el clima".

"Todos somos ciudadanos del mar. Y aunque queda mucho por saber, incluidas al menos 750.000 especies, ahora tenemos un mejor conocimiento de nuestros compañeros de viaje y del enorme hábitat que ocupan en este planeta", subrayó el científico australiano.

El estudio ha puesto también de manifiesto la conexión que hay entre océanos gracias al seguimiento exhaustivo que se ha hecho de las migraciones de numerosas especies. Asimismo, ha mostrado que hay "un declive generalizado de la abundancia marina". Los océanos están más alterados de lo que los científicos esperaban como consecuencia de la contaminación provocada por los humanos.


FUENTE:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/04/ciencia/1286185127.html

ZONA ECO:
http://biqfr.blogspot.com/search/label/Eco

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