18/3/2009

ESA lanza GOCE, la primera misión Earth Explorer.



La Agencia Espacial Europea (ESA) ha lanzado con éxito su satélite de observación y estudio del cambio climático GOCE a las 15.21 horas, desde el cosmódromo de Plesetsk, al norte de Rusia, un día después de lo previsto al detectarse problemas en la apertura de la puerta de la torre tan sólo siete segundos antes de que finalizara la cuenta atrás.


"De momento todo va bien, pero aquí mantendremos todos los dedos cruzados hasta que se produzca la separación del cohete y el satélite", aseguraba el director del proyecto Danilo Muzi en la televisión de la ESA en internet pocos minutos después del lanzamiento.

La medición de alta resolución que proporcionará el satélite cuando sea lanzado facilitará un mapa gravitatorio del planeta o geoide, además de mediciones que mejorarán el conocimiento sobre los modelos climáticos actuales al aportar nuevos datos sobre el efecto de la gravedad en la circulación de los océanos y el nivel del mar.

Asimismo, aportará nuevos datos para comprender mejor los movimientos tectónicos y los eventos sísmicos, que permitirá conocer mejor el interior de la Tierra y en especial, la distribución del magma debajo de los volcanes. Estos datos también ayudarán a mejorar la estimación del grosor y la masa de los casquetes polares.

El lanzamiento del cohete ruso Rockot, que debía poner en órbita el satélite europeo GOCE, se aplazó sólo 7 segundos antes de la ignición de los motores, según informó la agencia oficial rusa Itar-Tass.

"Por causas técnicas debidas a problemas en la apertura de batientes de la torre de servicio, el lanzamiento ha sido pospuesto para la fecha de reserva, el 17 de marzo, a la misma hora (14.21 GMT, 15.21 hora peninsular española)", dijo a la agencia Interfax el coronel Alexéi Zolotujin, ayudante del comandante en jefe de las FER.

El portavoz militar no precisó los motivos por los que fue aplazado el lanzamiento del Rockot, cohete especializado en situar aparatos en órbitas bajas. El cohete debía haber sido lanzado a las 14.21 GMT desde el cosmódromo de Plesetk, a unos 800 kilómetros al noroeste de Moscú.

El GOCE, que cuenta con una importante aportación tecnológica española, partirá hacia una órbita a 260 kilómetros de altura, la más baja alcanzada por naves de este tipo, que se sepa (quizás hay satélites espía a esa distancia).

Con más de una tonelada de peso, el GOCE, transporta seis acelerómetros de alta tecnología, cuyo objetivo es medir los componentes del campo gravitatorio. «Son aparatos de un sensibilidad asombrosa, capaces de detectar el impacto de un copo de nieve en una masa enorme. Lo que hacen es medir la fuerza con la que la Tierra tira del satélite, que varía según pase por los Pirineos, La Mancha o una corriente oceánica», explica Miguel Aguirre, un ingeniero de la ESA que fue uno de los impulsores de este proyecto, aprobado en el año 2000. De este modo, se tendrá un mapa en tres dimensiones del geoide (la superficie de referencia para toda la Tierra).

Otra de las grandes aportaciones tecnológicas del GOCE son sus propulsores iónicos de baja potencia, que permitirán que tenga un empuje pequeño y constante para dar una vuelta al planeta cada 90 minutos, pero minimizando su resistencia con la atmósfera. De ahí su forma alargada y aerodinámica, similar a la de un avión.

Un consorcio de 45 empresas europeas, entre ellas varias españolas, han hecho posible esta misión, que estará en el espacio 20 meses y que es la primera de otras misiones dentro del programa Earth Explorer de la ESA, iniciado en 1999 para impulsar la investigación de toda la Tierra, desde su atmósfera hasta su estructura interna y, como no, el impacto de la actividad humana en su situación actual.

Las aplicaciones de la exhaustiva recogida de datos que realizará el GOCE son numerosas. Por un lado, permitirá detectar si los aumentos del nivel de los océanos se debe a que hay más agua (detectará más masa) o a que está más caliente. «Incluso podrá diferenciar qué parte de la subida es de cada una de las causas», explica Aguirre.

También detectará los movimientos lentos de la corteza terrestre para comprender mejor los cambios estructurales de la Tierra; así como las variaciones en las corrientes oceánicas permanentes a nivel global, que no están bien documentadas hasta ahora. Por si fuera poco, mejorará los mapas topográficos de referencia de todos los países, que ahora no encajan unos con otros.

Programa Earth Explorer:
Dentro del programa Earth Explorer hay otros cinco lanzamientos: la misión ADM-Aeolus, que estudiará la dinámica atmosférica (2010); la EarthCARE, que investigara el balance radiativo; y tres misiones Opportunity Explorer: la CryoSat-2, para medir el grosor de la capa de hielo (2009), la SMOS, para medir la humedad del suelo y la salinidad y la Swarm, para vigilar la evolución campo magnético.

El satélite europeo GOCE, cuyo coste total asciende a 350 millones de euros, tiene una alta contribución tecnológica española, un 5% de todo el programa.

Parte fundamental es la contribución de EADS CASA, que ha diseñado y construido la estructura completa del satélite, de cinco metros de longitud, con paneles de fibra de carbono y núcleo de aluminio para que sea lo más estable posible frente a las perturbaciones atmosféricas que se encuentre.

Importante es también la participación de EADS Astrium Crisa, responsable de las unidades de control de la propulsión iónica, que es la que da potencia al satélite para mantenga el empuje.

El ingeniero de la ESA Miguel Aguirre destaca también las aportaciones de Deimos Space y GMV. La primera ha desarrollado sistemas que permiten calibrar y monitorizar los datos que recojan los instrumentos de GOCE. Por su parte, GMV ha participado en las simulaciones previas al lanzamiento, con cálculos sobre la órbita y la dinámica de vuelo.

Otras que participan son RYMSA (con antenas para la comunicación con tierra) y Thales Alenia Space España, que ha desarrollado los transpondedores de combinaciones, que son los que determinan la órbita en relación con las estaciones de control y realizan la transmisión de los datos que captan los instrumentos científicos.

De hecho, la misma idea es fruto de un español, Miguel Aguirre: "A raíz del proyecto de la misión Aristóteles se propusieron utilizar acelerómetros y se me ocurrió que podría realizarse con propulsión eléctrica y con esa forma aerodinámica que tiene el GOCE", explica el experto.

WEB: http://www.esa.int/esaCP/SEM490JTYRF_Spain_0.html
VIDEOS: http://www.esa.int/esaCP/SEM490JTYRF_Spain_1.html

17/3/2009

Un robot de Einstein desarrolllado por científicos estadounidenses interactua con humanos.




En “El jovencito Frankenstein“, la obsesión del protagonista era proporcionar el cerebro de Albert Einstein a su criatura. Los objetivos de Hanson Robotics y del Instituto para las Telecomunicaciones y Tecnología de la Información (Calit2) de San Diego, California, son menos siniestros. Aunque también tengan como referente al físico alemán.





La semana pasada presentaron en la muestra Technology, Entertainment and Design (TED) un busto robótico con los rasgos de Einstein capaz de percibir y reaccionar ante estímulos del entorno. El robot fue diseñado por el equipo de Hanson Robotics, liderado por David Hanson. Han dotado a la máquina de 31 motores para simular la musculatura facial. Por otra parte, recubrieron el rostro con un polímero elástico muy ligero al que han patentado y llamado Frubber.


La aportación de Calit2 tiene que ver con la interactuación del cyborg con su entorno. Los alumnos del centro californiano han desarrollado un software que permite al Einstein detectar expresiones faciales y reaccionar en consecuencia a ellas. En el siguiente vídeo podemos ver una muestra de sus habilidades:




El objetivo del Calit2 es estudiar la interacción entre robots y humanos. Un propósito que ya han planteado los chicos del MIT Media Lab, como demostraron con su peluche TOFU.



16/3/2009

El Instituto de Neurociencias celebra la novena.



Valencia, 13 de marzo, 2009 El Instituto de Neurociencias (centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas –CSIC- y la Universidad Miguel Hernández de Elche) celebra, desde el próximo lunes 16 y hasta el miércoles 18 de marzo, la novena edición de la Semana del cerebro con un ciclo de conferencias y debates dirigidos al público general.



Con esta iniciativa, que busca trasladar a la sociedad los progresos de la investigación sobre el cerebro humano, el Instituto de Neurociencias se suma a la campaña internacional de divulgación organizada por la Asociación Europea del Cerebro Dana (The European Dana Alliance for the Brain), en la que participan instituciones de más 62 países.

Es el séptimo año consecutivo en el que este centro de investigación conmemora el evento mundial, con un ciclo de conferencias y debates divulgativos, a cargo de destacados investigadores de este instituto. Todas las actividades tendrán lugar a las 19:30 horas en la sede del Club Información [Avda. Doctor Rico, 17. Alicante].

Entre los ponentes, destaca el investigador del Instituto de Neurociencias y reciente Premio Nacional de Investigación Carlos Belmonte, que actualmente ocupa la presidencia de la Internacional Brain Research Organization, dedicada a promover la investigación en neurociencias. Su ponencia, que se celebrará el próximo lunes, se titula El dolor, un problema del cerebro.

El martes 17, el investigador del CSIC Santiago Canals abordará el estudio del cerebro mediante la novedosa técnica de Resonancia Magnética Nuclear Funcional en la conferencia Fotografiando el pensamiento: nuevos modos de explorar el cerebro.

Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias, moderará el miércoles 18 un debate-coloquio sobre el presente y el futuro de la terapia celular en enfermedades neurodegenerativas. El acto contará con la presencia de Salvador Martínez, también del Instituto de Neurociencias; Juan José Toledo Aral, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Sevilla, y Augusto Silva, actual Director General de Terapias Avanzadas y Trasplantes del Ministerio de Sanidad y Consumo.

El debate está patrocinado por la Cátedra “Profesora Remedios Caro Almela” dentro de su ciclo Cerebro y Sociedad. Los investigadores participantes en el mismo se referirán a enfermedades degenerativas como la Esclerosis Lateral Amiotrófica, o la enfermedad de Parkinson, así como las perspectivas de la investigación en terapias avanzadas y en medicina regenerativa, dado el impacto médico, socio-sanitario y emocional que tienen este tipo de enfermedades, tanto en las personas afectadas como en sus respectivos entornos familiares y personales.


WEB: http://in.umh.es/
WEB: http://www.dana.org/brainweek/

La Web cumple 20 años.



El 13 de Marzo se cumplieron 20 años desde que un genial científico, Tim Berners-Lee, creó una de las mayores revoluciones tecnológicas de todos los tiempos: World Wide Web (WWW). Por ello se ha organizado una gran fiesta para celebrar este aniversario en la cuna suiza de la web, el CERN de Ginebra, donde la estrella invitada será el propio Berners-Lee y otros grandes cerebros que participaron en el desarrollo posterior de la red y debatirán sobre el pasado, presente y futuro de Internet.


"Vago, pero emocionante..." ("Vague, but exciting..."). Éstas fueron las tres palabras que garabateó Mike Sendall, uno de los directivos del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), en los márgenes de un documento que le presentó un brillante físico de 34 años llamado Tim Berners-Lee en marzo de 1989.

El título era más bien tímido: 'La gestión de la información: una propuesta'. Y de hecho, sus aspiraciones iniciales eran relativamente humildes. La intención de Berners-Lee era desarrollar una herramienta informática para que la comunidad internacional de físicos de partículas, desperdigados por todo el planeta, pudiera compartir sus conocimientos científicos de forma rápida y sencilla.

Lo que nadie hubiera podido imaginar en aquel momento era que ese borrador representaba el embrión de una de las mayores revoluciones tecnológicas de todos los tiempos.

El nombre de la criatura tampoco estaba claro en aquel momento: Berners-Lee inicialmente barajó la posibilidad de bautizarla como "malla de información" ("infomation mesh") o "mina de información" ("mine of information"). Tuvo que pasar más de un año hasta que en mayo de 1990 se le ocurrió la genialidad que hoy conocemos y tecleamos los internautas en todo el mundo: World Wide Web (WWW).

Se cumplen 20 años desde aquel histórico 'momento eureka' en el que este genial científico concibió la idea de diseñar "un sistema universal de información vinculada", tal y como él mismo la definió en aquel documento preliminar. Y como no podía ser de otra manera, se ha organizado una gran fiesta para celebrar este aniversario en la cuna suiza de la web, el CERN de Ginebra, donde la estrella invitada será el propio Berners-Lee y otros grandes cerebros que participaron en el desarrollo posterior de la red y debatirán sobre el pasado, presente y futuro de Internet.

A los físicos de partículas se les suele acusar de realizar experimentos carísimos sin ninguna aplicación práctica. De hecho, la última gran apuesta del CERN, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), conocido popularmente como la 'máquina del Big Bang', ha resultado hasta ahora un fiasco total tras la avería que la dejó fuera de juego tras su inauguración el pasado mes de septiembre.

Sin embargo, fue precisamente en el CERN donde hace ahora dos décadas surgió una de las innovaciones tecnológicas que más ha transformado (y continúa transformando) la comunicación entre seres humanos en el mundo globalizado del siglo XXI.

Herramienta de laboratorio.
En su histórica propuesta inicial, el propio Berners-Lee señalaba que la necesidad urgente que tenían los físicos de establecer una herramienta eficaz para compartir información entre todos los laboratorios del planeta era "un modelo en miniatura del resto del mundo dentro de unos pocos años". Desde el principio, por lo tanto, el padre de la web ya vislumbraba el potencial de su idea para facilitar el intercambio y la transmisión de información en todos los ámbitos de la sociedad.

El concepto clave de la propuesta de Berners-Lee fue el hipertexto, esa herramienta genial mediante la cual hacemos click sobre una información que nos interesa, para llegar a otra dirección donde obtenemos más datos y más vínculos para seguir navegando y accediendo a más información.

Pocos meses después de aquel primer borrador, tras desarrollar el primer prototipo de un buscador, Berners-Lee creó en el CERN el primer sitio web de la historia: http://info.cern.ch/hypertext/WWW/TheProject.html, donde se presentaba información sobre su innovador proyecto, se explicaba el concepto del hipertexto y se precisaban los detalles técnicos sobre cómo crear una página web.

Sin embargo, un sitio web es como un teléfono: no sirve de mucho si sólo hay uno. Inicialmente, era muy difícil que el sistema se extendiera, ya que los ordenadores del CERN eran mucho más avanzados y potentes que los que tenían otros centros de investigación, y por supuesto que los PC caseros.

Pero en la primavera de 1991, tan sólo dos años después de que Berners-Lee presentara su propuesta inicial en el CERN, se creó el primer 'software' universal que podía instalarse en cualquier ordenador para navegar y buscar información en la web.

Y fue así como aquella "vaga pero emocionante" propuesta del genial físico del CERN desencadenó una auténtica revolución cultural que hoy sigue en marcha.


WEB: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/13/navegante/1236929162.html

La UPM y el CSIC desarrollan un coche que no emite CO2 .



El Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, que se celebra hasta el 15 de marzo, ha servido de escaparate para los nuevos modelos de vehículos ecológicos. Algunos fabricantes han ido más allá y han anunciado la inminente venta de coches eléctricos en el mercado europeo. Detrás de estos vehículos existe una labor intensiva de I+D+i


En España, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) se encuentra en pleno desarrollo del proyecto EPISOL, cuyo objetivo es diseñar un coche que no sólo no emita ningún tipo de contaminación a la atmósfera sino que, además, cuente con suficiente autonomía.

A través del Plan Nacional de I+D, hace tres años que el Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA/UPM), en colaboración con el Instituto de Automática Industrial (IAI-CSIC) y la empresa CEMUSA, está volcado con este proyecto. José María López Martínez, profesor titular de la UPM y subdirector del INSIA, explica que "se trata de un vehículo eléctrico urbano de aproximadamente unos 800 kilogramos de peso y un metro cúbico de carga, con una velocidad máxima de 50 km/h".

Aunque en su diseño inicial el EPISOL consta de un sistema propulsor híbrido en serie con motor térmico, la versión definitiva consistirá en un prototipo tri-híbrido, con pila de combustible, placa solar y motor térmico, que en el futuro podría utilizar hidrógeno como combustible. Más a largo plazo, López Martínez indica que "cuando el coste de la pila sea razonable y exista una adecuada red de estaciones de servicio con hidrógeno, el vehículo sólo llevaría pila de combustible".

Por ahora, el prototipo actual dispone de un motor térmico, que acciona un generador que va cargando las baterías con las que se suministra la energía al motor eléctrico y este transmite la potencia al eje tractor. Como fuente adicional de energía, se han incorporado paneles solares y es posible conectarse a la red para cargar las baterías.


Usos urbanos

EPISOL se encuentra en la actualidad en fase de integración de todos los componentes dentro del vehículo, y en una segunda fase, se procederá a ensayar el vehículo, primero en banco de rodillos y después en pista. El último paso sería su homologación, si bien hasta la fecha, CEMUSA perteneciente a FCC sólo pretende darle un uso de apoyo a sus actividades, sin que contemple convertirlo en un negocio a explotar.


De hecho, el profesor López Martínez puntualiza que "todavía es pronto para hablar de costes, aunque sí hay una gran utilidad en aplicaciones como vehículo urbano para zonas restringidas, desplazamientos internos en áreas aeroportuarias, carga en parques y jardines, para personas con movilidad reducida o para el lavado ecológico de mobiliario urbano, entre otras". Según confirman los datos del Ayuntamiento de Madrid, el transporte por carretera es responsable de más del 50% de las emisiones de CO2, del 75% de las emisiones de NOx, del 90% de las emisiones de CO, y del 30% de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles.

Nuevos modelos respecto a los comerciales.

Un vehículo eléctrico híbrido consta de baterías como sistema de almacenamiento, un motor térmico como elemento que aporta de energía, el motor/generador eléctrico y la transmisión.

La principal diferencia de EPISOL respecto a los modelos comerciales de coches híbridos es que en estos el motor térmico y el eléctrico pueden atacar conjuntamente o por separado el eje tractor, mientras que en EPISOL únicamente puede hacerlo el motor eléctrico.

En el ingenio de INSIA, las baterías se recargan mediante la pila de combustible, o bien el generador accionado por el motor térmico.


WEB: http://www2.upm.es/portal/site/institucional/menuitem.fa77d63875fa4490b99bfa04dffb46a8/?vgnextoid=41aa4433ca2bf110VgnVCM10000009c7648aRCRD

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