Científicos de EE.UU. han descubierto inesperados mecanismos moleculares que permiten que las sinapsis del cerebro cambien de forma, y almacenen así los recuerdos. Mediante un experimento con ratones, extrapolable según ellos a los humanos, han observado el papel de diversas sustancias en este proceso. El descubrimiento podría arrojar luz sobre enfermedades como la epilepsia.
Nuestros cerebros almacenan los recuerdos a través de cambios físicos en las sinapsis, las diminutas conexiones entre las neuronas.
