Si todos nos sabemos de carrerilla que el 21 de septiembre empieza el otoño, ¿por qué este 2019 el equinoccio es el 23? ¿Acaso es una anomalía o tiene que ver algo con el espacio? Lo cierto es que, aunque pueda decepcionar a muchos, es algo completamente normal, porque, a pesar de lo que nos contaron nuestros maestros, el otoño puede entrar entre el 21 y el 24 de septiembre. La razón: la órbita que recorremos cada año alrededor del Sol.
Aunque las estaciones sean una especie de «convenio» de la humanidad, en realidad las rigen reglas planetarias. Este 2019 recibiremos al otoño exactamente a las 9.50 hora española, según informa el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), perteneciente al Instituto Geográfico Nacional. Y será en ese justo momento porque el centro del Sol, visto desde el planeta, cruza el ecuador celeste.