Más de un 40 % de los casos de daño renal agudo son producidos por la toxicidad de medicamentos contra el cáncer, el sida o infecciones graves, pero investigadores españoles han hallado una molécula completamente inocua capaz de frenar su progresión sin interferir en la efectividad de esos tratamientos.
Se trata de la celastinina, el primer nefroprotector desarrollado en el mundo y que sus creadores, los investigadores del Laboratorio de Fisiopatología Renal del madrileño Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Alberto Tejedor y Alberto Lázaro, confían en que pueda usarse ya en los primeros ensayos clínicos a partir del año que viene.
Y es que, la mayoría de los fármacos se eliminan por el riñón, ocasionando en muchas ocasiones un fallo renal que puede derivar en trasplante y posterior diálisis. Los medicamentos que más toxicidades provocan en el riñón suelen ser los citotóxicos (utilizados para el cáncer), los inmunosupresores (para los trasplantes), los antibióticos o los usados para el tratamiento del VIH.