8 ago. 2013

Lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas



La anual lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas, conocida popularmente como las "lágrimas de San Lorenzo", alcanzará su máxima intensidad en la noche del 12 al 13 de agosto, ha informado el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).






Uno de los acontecimientos más sorprendentes que tienen lugar en el firmamento, son las llamadas «lluvias de estrellas fugaces», (en realidad se les denomina lluvia de meteoros).  Las Perseidas son  conocidas desde hace más de 2.000 años y esta famosa lluvia de estrellas se relaciona con las lágrimas de un santo martirizado, un personaje mitológico que nació de otra «lluvia» mucho más fecunda y un cometa perdido.


¿Qué son las Perseidas?

Son las llamadas ‘estrellas fugaces’ en realidad pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. Cuando un cometa se acerca a las regiones interiores del Sistema Solar, su núcleo, formado por hielo y rocas, se sublima debido a la acción de la radiación solar y genera las características colas de polvo y gas. La corriente de partículas resultante se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por La Tierra en su recorrido alrededor del Sol. Durante este encuentro, las partículas de polvo se desintegran al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, creando los conocidos trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros.

¿De dónde proceden las Perseidas?

El cometa que provoca la lluvia de las Perseidas, es el denominado 109P/Swift-Tuttle con un diámetro de 9,7 km, y se aproxima a la Tierra cada 135 años, en estos momentos se aleja de la Tierra para internarse en el Sistema Solar exterior para más tarde regresar. Si el cometa ha pasado recientemente, el material que deja es más numeroso, con lo cual, los meteoros visibles en estos períodos son más abundantes y normalmente más brillantes e intensos. La última vez que pasó fue en 1992, un año más tarde se pudieron contar más de 400 meteoros por hora. El número de meteoros ha descendido desde entonces, pero normalmente se alcanzan a ver a simple vista los 100 meteoros por hora. El nombre de Perseidas se debe a que su radiante se encuentra en la constelación de Perseo.


Este fenómeno es visible desde el hemisferio norte desde mediados de julio hasta finales de agosto. El máximo de la actividad está prevista entre las 19 y 22 horas del 12 de agosto, es decir comienza antes del anochecer y con la Luna aún visible, pero estas previsiones no suelen cumplirse y lo mejor es estar observando toda la noche. Aconsejan  observar la noche del 11 al 12, la del 12 al 13 y la del 13 al 14, aunque ya sabemos que la mejor de las noches para ver el fenómeno es la del 12 al 13 de agosto.


¿Hacia dónde mirar?

En realidad, aunque los meteoros parezcan partir de la constelación de Perseo, pues es allí donde se encuentra el radiante, que se localiza hacia el Noreste, los meteoros podrán verse mirando en cualquier dirección, aunque preferentemente al Norte y Noreste.


¿Qué necesitamos para ver la lluvia?

Sólo nuestros ojos. No hacen falta telescopios, ni prismáticos, ni ninguna ayuda óptica, debido a que al tener aumentos, sólo nos permiten ver unas regiones concretas y pequeñas del cielo, necesitamos el mayor ángulo posible de visión, y nuestros ojos sin ayuda óptica es lo ideal. La mejor forma de ver el espectáculo, es tumbado, con algo de abrigo y además tener los menores obstáculos posibles, es muy positivo tener un horizonte despejado. Los prismáticos son aconsejables para ver las estelas de los meteoros que persisten durante algún tiempo en el cielo, con ellos, las apreciaremos con más detalles y durante más tiempo.

Suerte y a pedir deseos, que no serán pocos por cada estrella fugaz que veamos.


Nota de prensa: IAC

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