10 oct. 2013

UN ESPAÑOL CREARÁ UNAS GAFAS QUE PERMITIRÁN VER A PERSONAS CON CATARATAS SIN NECESIDAD DE OPERARSE


El Consejo Europeo de Investigación -European Research Council (ERC)- ha anunciado hoy la concesión al profesor Pablo Artal, director del Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia, de 2,5 millones de euros destinados a financiar el desarrollo de un sistema que permita ver a las personas afectadas por cataratas sin tener que someterse a una intervención quirúrgica.





A lo largo de los próximos años, el equipo de Artal, investigador principal del proyecto SEECAT (Seeing through cataracts with advanced photonics), investigará cómo crear unas gafas opto-electrónicas que corrijan la opacidad del cristalino del ojo humano, que es el que origina esta patología y el responsable de la mitad de los casos de ceguera en el mundo, lo que representa cerca de 18 millones de personas, de acuerdo con los últimos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además es una patología vinculada al envejecimiento poblacional, por lo que el aumento de la esperanza de vida ha provocado un incremento notable de la prevalencia de cataratas. En España se calcula que el 47% de los ciudadanos sufren esta discapacidad visual, con una prevalencia del 50% entre los 65 y los 74 años de edad, y superior al 70% entre los mayores de 70 años.

‘A pesar de estas alarmantes cifras, la cirugía que sustituye el cristalino dañado por una lente intraocular artificial ofrece una tasa de éxito elevadísima. Aún así, el propósito del proyecto SEECAT es el de poder llegar a las personas que residen en países subdesarrollados y no tienen acceso a esta operación, así como aquellos pacientes de alto riesgo que no pueden ser intervenidos’, apunta Artal.

El director de LOUM explica que la pérdida de visión en esta patología ‘se produce porque los rayos de luz se dispersan al volverse lechoso el cristalino y la luz no llega correctamente a la retina. Por lo que su objetivo es desarrollar un dispositivo de corrección de esa difusión, y evitar el quirófano en las primeras fases de la enfermedad’. El profesor puntualiza que las gafas serían una alternativa real para los pacientes del Tercer Mundo una vez que se comercializasen a gran escala y el precio fuese asequible.

Estos desarrollos también serían útiles para mejorar el método de diagnóstico en oftalmología. Aplicando estos correctores opto-electrónicos, los especialistas podrían observar sin problema a través del cristalino opacificado el estado de la retina dañada.


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