6 oct 2009

3M ya tiene lista una solución sencilla para tener 3D en los teléfonos móviles


El fabricante 3M ya tiene lista una nueva tecnología asequible y sencilla para llevar las tres dimensiones a las pantallas de los teléfonos móviles sin necesidad de que tengamos que usar gafas especiales.

La película óptica que ha creado 3M se colocaría en la parte de retroiluminación de las pantallas LCD y se lograrían imágenes tridimensionales con una frecuencia de refresco de 120 Hz. Lo interesante de este neuvo desarrollo es que las pantallas se pueden seguir fabricando de la forma tradicional, y solamente hay que cambiar la parte que 3M ha desarrollado de nuevo. Así, el coste no tiene por qué subir.

El secreto de la nueva capa que 3M añade a las pantallas es que incorporan tecnología de retroiluminación direccional, lo que deja enviar imágenes a los dos ojos de forma separada, consiguiendo llevar toda la resolución de la pantalla a cada uno de ellos

Es siguiente paso esperamos que sea la incorporación de la misma tecnología de 3M pero a paneles más grandes como los de los televisores. El cine en 3D viene a su máxima velocidad y necesita que el resto de elementos del juego estén ya listos.



La NASA inicia la exploración aérea de la Antártida.


A comienzos del siglo XX, una sucesión de aventureros y científicos se convirtieron en los pioneros de la exploración antártica. Un siglo después, un equipo de modernos exploradores sobrevolarán la región más meridional del planeta para estudiar cambios en el hielo marino, las plataformas heladas y los glaciares de la Antártida. Aunque parezca mentira, se trata de la primera exploración aérea del continente blanco.

La impulsora del proyecto, llamado «Ice Bridge» (Puente de hielo) es la NASA, que utilizará para ello el mayor avión de la flota científica de la agencia espacial, el DC-8, de 157 metros de largo, y que transporta un completísimo laboratorio con un sinfín de instrumentos de medida.

El avión tiene previsto despegar de California el próximo 12 de octubre y volar a Punta Arenas (Chile), donde se instalará el campamento base de la tripulación y los investigadores. Durante seis semanas, el equipo de «Ice Bridge» atravesará el océano Austral en 17 vuelos sobre la Antártida Occidental, la Península Antártica y las zonas costeras donde el hielo marino es frecuente. Cada vuelo de ida y vuelta dura aproximadamente 11 horas, dos terceras partes de ese tiempo se tarda sólo en ir y volver desde Punta Arenas.


Una campaña de seis años
Esta operación se enmarca dentro de una campaña de seis años de vuelos anuales a las regiones polares de la Tierra. Dos operaciones anteriores, en los meses de marzo y abril, llevaron a los investigadores a sobrevolar Groenlandia y el océano Ártico.

Los datos que se recojan en la campaña de este otoño en la Antártida, dirigida por el investigador Seelye Martin, de la Universidad de Washington, ayudarán a los científicos a llenar el vacío que dejará el satélite ICESat de la NASA (Ice and Land Elevation Satellite), que está operando con el último de sus tres láser y previsiblemente «morirá» a finales de este año, hasta que entre en órbita en 2014 el ICESat-II.

Estos vuelos ayudarán a los científicos a mantener un registro de los cambios del hielo marino y de las plataformas de hielo recogidos por ICESat desde 2003 y su destino específico serán sitios inaccesibles para los satélites. «Los instrumentos de ICESat, como sus láser, son los únicos que pueden captar el cambio que ocurre en plataformas de hielo como la Antártida», indicó Tom Wagner, científico del programa de la criosfera de la NASA en Washington.

«Estas misiones aéreas nos permitirán realizar estudios todavía más detallados y tomar mediciones que son cruciales para determinar el aumento del nivel del mar», añadió. Los instrumentos también medirán el grosor del hielo y realizarán un estudio cartográfico del terreno que hay por debajo de la capa helada. Uno de los láser medirá la forma de las cavernas que existen por debajo de los glaciares y otro permitirá a los científicos distinguir con precisión la nieve del hielo.



Eco-pods, proponen granjas de algas manejadas por robots para Boston


La idea parece demasiado futurista, pero es perfectamente realizable. Los estudios de diseño Höweler & Yoon y Squared Design han propuesto reconvertir los edificios a medio construir de Boston en granjas de algas autogestionadas. Parece que Boston, como otras tantas capitales, ha acusado la crisis y está llena de estructuras medio construidas pero inacabadas.

La propuesta de Höweler & Yoon consite en llenar estas estructuras con eco-capsulas o eco-pods, unas construcciones de plástico modulares capaces de albergar pequeñas granjas de algas u otros plantas útiles para la elaboración de biocombustibes. Una serie de robots se encargarían del cuidado de las plantaciones así como de ir moviendo y encarando los distintos módulos para maximizar los beneficios de las condiciones climatológicas.

Además de producir combustibles y generar oxígeno, estos ‘edificios vegetales’ se autogestionarían y no aumentarían el consumo energético de la ciudad. Las autoridades de Boston aún no han comentado nada sobre esta propuesta. Quizá le vean como algo de ciencia ficción, pero la idea no deja de resultar buena.



El Nobel de Medicina premia a los padres de la telomerasa, la enzima de la juventud celular


El Premio Nobel de Medicina 2009, que concede el Instituto Karolinska de Estocolmo, ha recaído este año en los descubridores de los telómeros y la enzima telomerasa. El jurado ha valorado los trabajos de Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak, en este campo cuyas implicaciones afectan tanto al proceso del envejecimiento como del cáncer.

Los telómeros son una estructura que protege el extremo de los cromosomas humanos y los protege del proceso de envejecimiento, es decir, se encargan de dar estabilidad a los cromosomas.

A medida que las células se van dividiendo, los telómeros (del griego 'telos', final; y 'meros', parte) se van acortando, algo que, por ejemplo, las células cancerosas contrarrestan produciendo una enzima denominada telomerasa, que les permite seguir sobreviviendo.

"Los descubrimientos de Blackburn, Greider y Szostak han añadido una nueva dimensión para la comprensión de la célula, han arrojado luz sobre los mecanismos de enfermedades y han estimulado el desarrollo de potenciales nuevas terapias", ha destacado sobre ellos el Instituto Karolinska.

Se da la circunstancia de que los científicos que descubrieron su existencia allá por los años 30, Hermann Joseph Muller y Barbara McClintock, también recibieron el premio Nobel, aunque por motivos diferentes de éste.

Aunque no fue hasta varias décadas después cuando Greider, entonces estudiante de doctorado, y su tutora, Blackburn, descubrieron la enzima telomerasa. A partir de ese hallazgo, Szostak identificó células de levadura con mutaciones que provocaban una reducción gradual de los telómeros, mientras Blackburn hizo mutaciones en el ARN (ácido ribonucleico) de la telomerasa y observó efectos similares en la tetrahymena (un tipo de protozoo), informa EFE. "La enzima telomerasa es un mecanismo básico para la vida", explica María Blasco, directora de Oncología Molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y especialista en este mismo campo. "No hay vida sin telomerasa, porque se encarga de mantener a la célula joven. Pero al mismo tiempo, esto que no es malo por sí mismo, también le permite mantener joven a una célula mutada, como lo son las tumorales".

Algunos investigadores comparan los telómeros con los extremos de los cordones de zapatos, el plástico que evita que se deshilachen, hasta que, con el uso, lentamente se van gastando y acortando.


Perfil de los premiados

Los tres premiados, cuyos nombres llevan años sonando en las quinielas para el Nobel, tienen pasaporte estadounidense, aunque son nacidos en Tasmania, California y Londres, respectivamente.


Los tres premiados, cuyos nombres llevan años sonando en las quinielas para el Nobel, tienen pasaporte estadounidense, aunque son nacidos en Tasmania, California y Londres, respectivamente.

La estadounidense Carol W. Greider (California, 1961), de la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore, EEUU), ha trabajado estrechamente con Elizabeth H. Blackburn, una de sus maestras. Se licenció en la Universidad de California (Berkeley), donde comenzó sus trabajos de investigación en 1984. El día de Navidad de ese mismo año, Greider identificó una nueva enzima, la telomerasa, que era responsable del mantenimiento cromosómico.

Por su parte, el único de los varones en la terna de premiados, el británico Jack Szostak (nacido en Londres en 1952), es considerado uno de los líderes en el campo de los estudios genéticos desde su laboratorio en el Instituto Howard Hughes de EEUU.




Greenpeace: Nokia es la más verde.


Como cada año, Greenpeace ha presentado su informe acerca del estado de las compañías en cuanto a qué tan amigables son con el medio ambiente. En el documento figuran las empresas más importantes y se le otorga una calificación para clasificar a las más verdes de las contaminantes.

En primer lugar, repitiendo el puesto del año anterior, se ubica Nokia con una calificación de 7,45/10. Según Greenpeace, Nokia tiene un programa para la devolución de sus terminales que abarca a 84 países y ha logrado obtener cerca de 5.000 celulares que terminan su vida útil. También aplaude los nuevos móviles libres de PVC y la reducción de emisiones de CO2 en sus procesos de fabricación.

En el último lugar, y también repitiendo el lugar obtenido un año antes, se ubica Nintendo con calificaciones de 1/10 (¡ouch!). Para Greenpeace no ha sido suficiente que fabriquen consolas con cables libres de PVC, ya que no hacen absolutamente nada si se trata de desperdicios electrónicos. Además, y contrario a lo que realiza todo mundo, Nintendo ha aumentado su emisión de gases un 2% con respecto al año anterior.

Otras empresas que figuran en la lista son LG (5,7/10), Toshiba (5,5/10), Panasonic (4,9/10), Apple (4,7/10), Sony (4,5/10 ) y Microsoft (2.5/10).






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