17 ago. 2011

Vida más larga 'in corpore sano'


¿Quién no ha abandonado alguna vez el chándal para dejarse caer entre los mullidos brazos del sofá? Si usted es de aquellos que 'no tienen tiempo' para practicar ejercicio o prefiere el tópico de 'estoy agotado tras el trabajo', quizá el último estudio publicado en 'The Lancet' le haga cambiar de opinión.

Y es que según una investigación realizada por el Instituto Nacional de Investigación de la Salud de Taiwán, practicar tan sólo 15 minutos al día de ejercicio ayuda a reducir el riesgo de mortalidad en un 14% o, lo que es lo mismo pero medido en otros parámetros, alargar la expectativa de vida en tres años.


Hasta ahora, la cantidad recomendable de ejercicio según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas instituciones médicas situaba en media hora el tiempo mínimo para que nuestro cuerpo notara los beneficios del ejercicio; así con una caminata un poco rápida o algo de bicicleta se podía cumplir las expectativas.

Pero para aquellos que no pueden o no tienen entre sus aficiones al deporte pueden darse una nueva oportunidad.... en tan sólo un cuarto de hora. "Queríamos saber si periodos de ejercicio más cortos conseguían producir algún tipo de mejora en los que lo practicaban y, por lo que hemos comprobado, los resultados son muy positivos", explica el doctor que lidera este estudio, Chi-Pang Wen.

Para este estudio se siguió la progresión durante un promedio de ocho años (de 1996 a 2008) de algo más de 400.000 taiwaneses de más de 20 años, dividiendo a estos participantes en cinco grupos según su estilo de vida: desde los sedentarios hasta aquellos que realizaban deporte con una intensidad muy alta. El resultado no se hizo esperar. Incluso en aquellos que afirmaban tener una 'actividad baja' -unos 92 minutos de ejercicio a la semana, lo que equivale a algo menos de un cuarto de hora al día-, mostraban una reducción del riesgo de mortalidad de un 14% en comparación con aquellos que no practicaban nada de ejercicio. A ello se le añadía la constante de que si se sumaban 15 minutos más de ejercicio, ese riesgo se reducía un 4% más.
Ventajas en varias enfermedades

"Estos datos no han variado dependiendo del sexo o la edad de los pacientes", comenta el doctor Wen, "como tampoco han alterado el resultado dependiendo de si el participante sufría alguna enfermedad cardiovascular que, en principio, le limitase la práctica de ejercicio. Es más, estos datos constatan que al ser poco tiempo pueden llevarlo a cabo y mejorar su esperanza de vida", comenta este especialista.

Pero hay más. "Descubrimos que el ejercicio también aporta beneficios en aquellas patologías que no están directamente relacionadas con el sedentarismo", explica el doctor Jackson Pui Man Wai, de la Universidad del Deporte de Taiwan.

Así, y según esta investigación, el riesgo de mortalidad por cualquier cáncer es de un 10% menos en aquellos cuya intensidad en el ejercicio era baja en comparación con los que nunca lo hacían.

"Esperamos que si la gente sabe que con tan sólo 15 minutos de ejercicio se reduce sustancialmente el riesgo de morir se anime a muchas más personas a abandonar la vida sedentaria e incorporar una pequeña cantidad de actividad física por muy ajetreadas que sean sus vidas", señalan los doctores canadienses Anil Nigam y Martin Juneau, del Instituto del Corazón de Montreal.



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1 comentario:

El Profe Roberto dijo...

Bueno, muy bueno el enfoque.
Solo añadir que esa cantidad mínima de 15 minutos, no solo alarga la expectativa de vida, sino que mejora la forma de vivirla.
No solo más, sino que también mejor.

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