25 abr. 2011

Los astronautas viajarán en taxi por el espacio


La Agencia Espacial Norteamericana (NASA) no da un paso sin contar con un plan B. Las jubilaciones de sus transbordadores más emblemáticos –Discovery, Endevour y Atlanta– a lo largo de este año no es casual. «Han cumplido las misiones para las que fueron creadas», explicó un portavoz de la Nasa cuando regresó, por última vez, el mítico Discovery. Sin embargo el anuncio de la concesión de la primera flota de «taxis espaciales» refleja el cambio de rumbo que está experimentando: «No pretendemos abandonar las misiones científicas, pero queremos apostar más por la exploración humana», declaró ayer a LA RAZÓN, Michael Braukus, desde el cuartel general de la Agencia en Washington.


El proyecto era muy jugoso. En él se invierten 184 millones de euros. Por eso se presentaron 22 empresas. Eso sí, todas ellas nativas, «era uno de los requisitos», explicó Braukus. En noviembre de 2009, se destinaron los primeros 34 millones de euros para comprar las primeras naves «que transportaron a los astronautas desde la base en la tierra a la Estación Internacional». Ahora, la NASA ha dado los nombres de las compañías que, junto a las de la primera ronda, contribuirán a transportar a los cosmonautas al espacio. Boing, Blue Origin, Sierra Nevada Corporation y SpaceX, son las cuatro afortunadas.

«Queremos que sean naves competitivas ya que, a partir de 2020, harán rutas asiduamente», añade. Cada una cuenta con elementos que se ajustan a las necesidades de las diferentes misiones que les obligue a trasladarse a la Estación Espacial. Así, la Dreamchaser es la única que tiene forma alada y que cuenta con un sistema de propulsión híbrido, el Virgin Galactic’s SpaceShips One. El mismo sistema que se utilizará para la navegación espacial de los transbordadores comerciales en los que viajarán los primeros turistas espaciales. Aunque en esta ocasión tan sólo se beneficiarán los astronautas, la pretensión de la Agencia norteamericana es que mediante estas inversiones se fomente el interés y la ingeniería aeroespacial se expanda dentro del programa de Desarrollo de Tripulación Comercial. Para obtener la concesión, las compañías presentaron sus proyectos a los ingenieros de la NASA para que «dieran su visto bueno», según explica la Agencia.

Y si el proyecto de los taxis para profesionales del espacio comienza ya a tomar forma, en octubre de 2010 se efectuaron las primeras pruebas de vuelos suborbitales de carácter comercial. El coste de un billete «en clase turista» se aproxima a los 145.000 euros y gracias a él, el viajero espacial podrá disfrutar de las mejores vistas del Planeta Azul. Virgin Galactic, una de las finalistas del concurso de la NASA, es una de las promotoras de las vacaciones espaciales que incluyen pruebas reales en gravedad cero, chequeos médicos que, en principio, puede superar cualquiera y un vuelo inolvidable de dos horas.


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