2 ago. 2012

La tecnología española está cada vez más cerca de Marte

Faltan cinco días para que la tecnología española pise por primera vez Marte, con la misión MSL (Mars Science Laboratory) de la NASA para estudiar la habitabilidad del planeta rojo, un proyecto que coloca a España en "la primera división" de la ciencia y la ingeniería, según los investigadores.





Si todo pasa según lo previsto, este laboratorio científico ensamblado en un vehículo robótico llamado Curiosity se posará en la superficie de Marte a las 07.31 horas peninsular, un evento "crucial" del proyecto que estará precedido por lo que los ingenieros de la NASA ya han bautizado como los "siete minutos de pánico".

Y es que en este último tramo del viaje el rover inicia la fase de entrada en la atmósfera de Marte, aún una desconocida para los investigadores, lo que convierte el "amartizaje" en un "verdadero reto de ingeniería", según los científicos consultados por Efe.

"Esperamos este momento con impaciencia", ha relatado Javier Gómez-Elvira, del Centro de Astrobiología —CAB— (centro mixto del CSIC y del INTA), encargado de diseñar la estación medioambiental REMS, uno de los diez instrumentos con los que contará Curiosity.

Las noticias que llegan desde la NASA es que "todo está perfecto", según este científico, quien ha confirmado que cuando Curiosity llegue a Marte enviará un mensaje indicando que todo está bien.

España aporta a esta misión la estación medioambiental (REMS) que medirá, entre otros, la temperatura del suelo, aire, presión, humedad y radicación ultravioleta, y una antena que facilitará el envío de datos y pondrá directamente en contacto el "rover" con la Tierra.

El CAB ha sido el encargado de diseñar y construir REMS, que comenzará a obtener datos en Marte desde el primer momento -los de viento, entre los primeros parámetros que medirá el instrumento-.

La estación REMS, sin días de vacaciones

REMS, que en el viaje a Marte se ha encendido dos veces para comprobar que funcionaba bien, recogerá datos cada hora del día y durante cinco minutos, información que enviará a un ordenar de Curiosity y este a su vez a Tierra (una vez al día).

Precisamente para que estos datos lleguen a las estaciones terrestres, el rover lleva integrado tres sistemas de comunicaciones, uno de ellos una antena orientable.

Se trata de una antena de alta ganancia (capacidad de concentración de la energía en una sola dirección) que posibilitará la transmisión, sin enlaces intermedios, de los datos de los distintos instrumentos del rover e información sobre su propio estado, así como la recepción de instrucción desde tierra.

La empresa encargada de construir este sistema de comunicación ha sido Astrium-CASA Espacio, en colaboración con Sener.

"Esta tecnología pone a la industria y a la ciencia española en una muy buena situación; coloca a España en la primera división de la ciencia", ha opinado Gómez-Elvira, quien estará un mes en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, en sus siglas en inglés) de la NASA, desde donde se hará seguimiento de las operaciones.

De la misma opinión es el investigador del CAB Felipe Gómez, quien también viaja a EEUU, para quien "los científicos españoles están reconocidos internacionalmente".

Felipe Gómez ha explicado  que Curiosity estará en Marte dos años y ha señalado que esperan poder publicar datos concluyentes de REMS en revistas científicas en un mes o mes y medio.

Este científico, quien ha reconocido que las misiones a Marte conllevan riesgos "muy altos", de ahí el gran número de fracasos desde 1960, ha aseverado sentirse confiado del éxito de ésta.


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