10/5/2010

Médicos españoles trabajan en un corazón bioartificial


Fabricar un corazón artificial a partir de células madre idealmente del propio paciente para poder reemplazar el miocardio enfermo es una de las quimeras de la medicina regenerativa. Un equipo español dio el pasado domingo el primer paso para que ese proyecto sea algún día una realidad. El jefe de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Francisco García Avilés, ha preparado, por primera vez en el mundo, la estructura de un corazón humano para que, una vez vaciada de sus propias células, sea apta para recibir otras células madre que regenerarían el tejido cardiaco. Cuando se complete la investigación con esta última fase, se podría hablar del primer corazón bioartificial humano.

El experimento lo ha autorizado la Organización Nacional de Traplantes (ONT) que, como confirmaron a Público fuentes de este organismo, se encargó de garantizar que el corazón manipulado fuera de un donante de órganos, pero no apto para un trasplante cardiaco.

La investigación no es sólo española. El equipo de la bióloga del Centro de Reparación Cardiaca de la Universidad de Minnesota (EEUU) Doris Taylor ha participado en este avance, que se presentará hoy en el VII Simposio en Terapia con Células Madre e Innovación Cardiovascular, que se está celebrando en Madrid. Taylor publicó en enero de 2009 un estudio en Nature Medicine en el que describía el proceso en una estructura de un corazón de cerdo que se rellenó de células madre embrionarias de rata. En el laboratorio, se consiguió que el corazón bioartificial latiera.


Sustituir a los donantes

Aunque Fernández Avilés destacó que pueden pasar "años" hasta que se consiga completar el experimento en humanos, una vez que esto se logre se podría sustituir a los donantes por bancos de órganos "descelularizados", informa Europa Press.

"Tras despoblar un corazón humano de células, lo hemos convertido en una matriz", explicó el cardiólogo del hospital madrileño, que destacó la coordinación existente entre su laboratorio, el de la universidad estadounidense y la ONT, así como el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN).

El trabajo multicéntrico se enmarca en el proyecto de investigación Estructuras y Órganos Bioartificiales para Trasplante (SABIO, de sus siglas en inglés), financiado con 700.000 euros por el MICINN a través de la convocatoria de ayudas del Plan Nacional de I+D+i para la investigación de células madre con fines terapéuticos en colaboración con grupos de investigación de otros países.

En el mismo simposio donde se presenta hoy este hallazgo, se difundieron ayer los resultados del estudio PRECISE, dirigido también por Fernández Avilés. En este trabajo, el equipo ha conseguido demostrar que las células de grasa obtenida por liposucción y procesada en busca de sus células madre son un tratamiento seguro y con un efecto beneficioso para los afectados por cardiopatías graves sin solución terapéutica.




Hemeroteca

Etiquetas