26 ene. 2012

Cuatro investigadores españoles en el 'top 28' del Howard Hughes

El prestigioso Instituto Médico Howard Hughes (EEUU) ha seleccionado a cuatro españoles para formar parte de su red de investigadores. Simón Méndez-Ferrer, Óscar Fernández-Capetillo, Rocío Sotillo y José Luis Garcí­a Pérez llamaron la atención del jurado entre las 760 solicitudes por su talento y su trayectoria y recibirán por ello, junto a otros 24 científicos, un premio de 650.000 dólares con el que podrán financiar su trabajo.



"Estas personas son las que, de aquí a 10 años, esperamos que sean los líderes científicos en sus países", ha declarado Robert Tjian, Presidente del Instituto Médico Howard Hughes. Se trata de 28 jóvenes procedentes de 12 países, que en algún momento de su formación -ya sea en su periodo universitario o postdoctoral- pasaron por EEUU.

Éste era uno de los requisitos para presentar candidatura en esta primera edición de los premios International Early Career Scientist, una convocatoria que supone la internacionalización de la red de investigadores de la prestigiosa institución estadounidense, que ha decidido buscar el talento científico y financiarlo más allá de las fronteras del país norteamericano.

Premiar al investigador, no al proyecto

"La Howard Hughes es una organización muy particular porque se fijan más en el talento, en la persona, que en un proyecto", subraya Óscar Fernández-Capetillo, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). "Ellos creen que si tú haces las cosas bien, de manera original y hay poca gente que se dedica a eso mismo, mereces un reconocimiento y te dan un 'cheque en blanco'. Esto es muy distinto de lo que sucede en Europa", explica.

Este investigador del CNIO habla de 'cheque en blanco' porque las condiciones de este premio son "muy flexibles", lejos de la rígida burocracia que a menudo constriñe a los investigadores en el viejo continente y también en España.

"El dinero que recibimos lo podemos emplear como queramos. Podemos cambiar las partidas de presupuestos, incluso la línea de investigación", señala Simón Méndez-Ferrer, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). "Es una filosofía muy generosa y altruista".

Y los 650.000 dólares (unos 500.000 euros) llegan en un momento inmejorable. En plena crisis económica y con importantes recortes en el horizonte, estos científicos reconocen que la situación es mala, aunque ellos se encuentren en una posición privilegiada al trabajar en grandes centros.

"La ciencia en España está para pegarse un tiro en el pie y salir corriendo", señala Fernández-Capetillo. "Yo soy un privilegiado, trabajando en el CNIO, pero hay una generación entera de científicos que no va a poder volver porque aquí nadie invierte en crear, sólo en gastar".

Cuatro españoles, cuatro centros

Así, cuatro españoles recibirán 650.000 dólares durante los próximos cuatro años para "hacer, probablemente, la misma investigación pero con más calidad y, sobre todo, con más tranquilidad", explica Fernández-Capetillo, que estudia "las razones por las que tenemos cáncer y envejecemos".

Más concretamente, su trabajo se centra en "un tipo de daño muy particular llamado estrés replicativo", un mecanismo "poco conocido pero que creemos será muy importante", explica Fernández-Capetillo.

El campo del cáncer es también el de Rocío Sotillo, que es la única de las premiadas patrias que actualmente trabaja fuera, concretamente en el European Molecular Biology Laboratory (Monterotondo, Italia). Su labor se centra en "estudiar en animales cómo ciertas anomalías cromosómicas pueden influir en la recurrencia de los tumores".

Sotillo, que ya cuenta con una subvención de 1,5 millones de euros del European Research Council (ERC), asegura desde Italia que gracias a este reconocimiento podrá "contratar a más gente y hacer más modelos animales" y así, con suerte, "descubrir algo que ayude a desarrollar nuevas terapias contra el cáncer".

Méndez-Ferrer dedica sus días al campo de las células madre adultas. En concreto, "los mecanismos biológicos que regulan el comportamiento de estas células. El microambiente", explica a ELMUNDO.es.

Mientras que José Luis García utiliza las células madre embrionarias como modelo para "estudiar y caracterizar todos los retroelementos". Junto con sus colaboradores, este investigador del centro GENYO, dependiente de la Universidad de Granada y la Junta de Andalucía, descubrió que la movilidad de estos elementos depende de señales epigenéticas y ahora, gracias a este reconocimiento, "podremos ahondar en estos mecanismos".

Además, otros dos investigadores reconocidos por la Howard Hughes trabajan actualmente en España, en el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona. Se trata de Pedro Carvalho, de nacionalidad portuguesa, y Fydor Kondrashov, de origen ruso.

"Conseguir dos investigadores Howard Hughes, encima fuera de EEUU, es muy importante; aunque no nos consideren un centro de excelencia", subraya a este medio Luis Serrano, director del CRG. "Es un motivo de orgullo para el centro", añade.


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