30 jun. 2011

El 67% de las bibliotecas públicas de EE.UU. ofrecen acceso gratuito a e-books


La Asociación de Bibliotecas Americana (ALA) ha publicado su informe anual, en el que se asegura que el 67% de las bibliotecas públicas de Estados Unidos ya ofrecen acceso gratuito a e-books a sus usuarios. Este dato supone un aumento del 30% desde 2007. No obstante, hay bastante diferencia entre estados.

En algunos estados como Maryland, Utah, Columbia o Hawaii, el 100% de las bibliotecas permiten a sus usuarios ‘retirar’ libros electrónicos. Además, en otros estados como Minnesota, Wisconsin, Ohio, Carolina del Norte o Nueva York se supera ampliamente el 80%.

Sin embargo, en otros estados este porcentaje es mucho más bajo. Mississippi es el estado en el que es más complicado encontrar una biblioteca en la que se pueda acceder a un e-book: sólo es posible en una de cada cuatro.


Además, hay otros problemas que afectan a este fenómeno. El principal de ellos son los DRM, las tecnologías que permiten gestionar los derechos digitales y que limitan el uso de los e-books. En febrero, la editorial Harper Collins anunció que no iba a permitir que sus libros electrónicos se retirasen más de 26 veces. Una vez se llega a esta cifra, el e-book se ‘autodestruye’ y la biblioteca tiene que volver a adquirir el título si quiere volver a prestarlo.

De hecho, sigue chocando que un e-book no pueda prestarse a dos personas a la vez, a pesar de que no hay ninguna restricción física para ello. En este sentido, hay que destacar el paso dado por OverDrive, empresa que proporciona este tipo de libros a las bibliotecas, que anunció que ofrecerá títulos sin DRM. De este modo, gracias al programa Always Available, varios usuarios podrán retirar el mismo libro en formato electrónico.

A pesar de que esto se limitará a un número concreto de obras, es un movimiento muy importante de cara al futuro de los e-books en las bibliotecas. Otra empresa que puede ayudar es Amazon, que permitirá retirar libros de las bibliotecas con su Kindle, ya sea mediante un lector o mediante su aplicación para dispositivos móviles. Además, se podrán realizar anotaciones, que serán invisibles para el resto de usuarios de la biblioteca. Sin embargo, si una misma persona vuelve a retirar el libro (o lo compra), podrá ver las anotaciones. En cualquier caso, siempre se podrá acudir a un club para prestar e-books de Kindle.

Pero eso no es todo. En la Conferencia Anual de la ALA también se anunció, por ejemplo que Barnes & Noble, responsable del Nook, y Baker & Taylor han formado una alianza para fomentar la distribución de e-books en bibliotecas.

Asimismo, el Internet Archive dio a los presentes la noticia de que su programa OpenLibrary ya funciona en 1.000 bibliotecas de seis países. Este programa permite a estas bibliotecas prestar a sus usuarios más de 100.000 títulos.

Todos estos movimientos hacen que, a pesar de las complicaciones, pueda ser posible que en unos años todas las bibliotecas puedan prestar libros electrónicos a sus usuarios.

Puedes consultar el informe de ALA en este enlace.


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